El cáncer de piel es el más frecuente de todos los cánceres calculándose que un 50% las personas mayores de 60 años padecerán algún tipo de cáncer de piel y un 25% más de uno.

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La aparición del cáncer de piel depende de 2 factores, la exposición solar y el tipo de piel.

El tipo de piel no se puede modificar pues depende de la carga genética de cada persona  y se clasifican en 6 tipos diferentes según el tono de piel y su resistencia a quemarse con el sol, denominándose Fototipos, siendo el fototipo I blancos, de ojos azules y pelo rubio que se queman siempre con la exposición solar y VI la raza negra predominando en España los fototipos II y III.

La radiación solar es necesaria para la vida del planeta, activa la vitamina D necesaria para el depósito del calcio en los huesos y eleva el estado de ánimo como hechos fundamentales. Sin embargo, la exposición continuada y la intermitente en los meses de verano, con el deporte o los baños de radiaciones ultravioleta UV, induce daños en el DNA de las células de la piel que van acumulando defectos cromosómicos (efecto memoria) los cuales llegado un momento el organismo no los puede reparar por lo que comienzan a aparecer las lesiones precancerosas y posteriormente el cáncer de piel.

Según explica el jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital Ruber Internacional, “dentro de las radiaciones solares, los más peligrosos son los rayos ultravioleta A UVA y B UVB capaces de generar quemaduras de sol, fotoenvejecimiento y cáncer de piel”.

Existen muchos tipos de cáncer de piel, pero los más frecuentes son los carcinomas basocelular y espinocelular y los melanomas, siendo estos últimos los más agresivos.

El doctor Luis Pastor
El doctor Luis Pastor

El carcinoma basocelular es el más frecuente – asevera el doctor Luis Pastor -,  pero carece de la capacidad para emigrar a otras localizaciones (metastatizar) siendo un tumor localmente agresivo destruyendo e invadiendo los tejidos circundantes sin límites ocasionando grandes destrucciones. Debido a que se produce por exposiciones repetidas y largas su localización preferente es la cara pudiendo ocasionar lesiones importantes en párpados, nariz, o invadir huesos, nervios etc., por lo que su reconocimiento precoz evitará estas destrucciones.

Por otro lado, según este especialista, el carcinoma espinocelular le sigue en frecuencia y agresividad, suele aparecer, como el anterior, sobre lesiones precancerosas que denominamos Queratosis Actínicas, y tienen capacidad de dar metástasis a distancia en un  13% de los casos, sobre todo si se afectan los labios, boca, orejas.

Pero para el jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital Ruber Internacional, el melanoma es el más peligroso, presentando una frecuencia de 3 a 5 casos por 100.000 habitantes al año. Se produce por exposiciones a rayos ultravioleta intermitentes (veranos, deportes…), en pacientes de piel clara, con más de 20 nevus o lunares. Puede asentar en cualquier localización pero lo hace preferentemente en el tronco en los hombres y en las piernas en las mujeres. Tiene gran capacidad para generar muy rápidamente metástasis por lo que su detección precoz es el mejor y único tratamiento curativo posible, ya que no existen otros tratamientos con fines curativos.

La dificultad de diferenciar un Nevus (lunar) de un melanoma hace que la clase médica y más concretamente los dermatólogos dediquen mucha horas y recursos a su investigación. “Se han desarrollado técnicas de seguimiento o Mapeo Corporal Digital, que permite una comparación fotográfica en los años de seguimiento y que se complementa con la Dermatoscopia o imagen tomada con 20 aumentos y luz polarizada que permite detectar una serie de signos dermatoscópicos que aseguran un mejor control y diagnóstico sobre la benignidad, peligrosidad o malignidad de las lesiones pigmentadas” reconoce Luis Pastor.

El diagnóstico del cáncer de piel suele ser sencillo para cualquier dermatólogo. Con la simple inspección suele diagnosticarse en más del 90% de los casos, precisándose siempre la confirmación patológica a través de la biopsia. Tal y como explica el doctor Pastor, en el caso del carcinoma basocelular, el paciente suele referir que presenta una lesión plana, abultada o ulcerada que cada vez es mayor y no tiende a curar con ninguno de los tratamientos recibidos, el aspecto clínico que mencionamos anteriormente y si fuera necesaria la biopsia confirmará el diagnóstico. El carcinoma espinocelular suele manifestarse como una lesión rosada de superficie rugosa, dura al tacto, y habitualmente rodeadas de otras lesiones rugosas o verrugosas, de crecimiento lento y constante. El melanoma se asemeja mucho a un Nevus y debemos atender siempre la regla denominada ABCDE del melanoma. Acrónimos de, A, asimetría en la forma o el color, B bordes irregulares o geográficos, C color, más de dos colores o con distribución irregular del pigmento dentro del mismo nevus o lunar, D diámetro mayor de 0,6 cm., aunque desde el desarrollo de  la Dermatoscopia  estamos encontrando melanomas de menor tamaño.  E evolución, normalmente los lunares de una persona evolucionan a un ritmo similar entre ellos, si un lunar creciera más deprisa, o cambiara, sangrando, picando, doliendo o modificando su color, debe ser consultado con un especialista por la posibilidad de una transformación maligna.

Existen tratamientos clásicos como la cirugía, electrocoagulación, crioterapia o radioterapia, que serían la primera elección en casi todos los casos de carcinomas, “pero se han generado nuevos tratamientos como la Cirugía Micrográfica de Mohs con menor índice de recidivas (reaparición del tumor), procedimiento que consiste en estudiar microscópicamente los bordes de la lesión durante la intervención quirúrgica, indicando al cirujano por qué lado de la lesión debe continuar extirpando por estar aún afectado por el carcinoma, proceso que continuará hasta que esté completamente eliminado para luego cerrar la herida quirúrgica”, matiza el doctor Luis Pastor.

La Terapia Fotodinámica, que aporta excelentes resultados, es una novedosa técnica que actúa sobre las células cancerosas respetando los tejidos sanos que les rodean.  Emplea una sustancia fotosensibilizante (metilaminolevulinato) que se incorpora a las células, siendo mucho mayor su entrada en aquellas células tumorales y tras 3 horas de incubación se exponen a una luz roja que estimula dicha sustancia situada ya en el interior de las células tumorales ocasionando la destrucción de las mismas.

 Mención aparte recibe el melanoma cuyo único tratamiento posible consiste en la cirugía  que deberá eliminar además del tumor un margen de 1 a 3 cm según la profundidad del tumor. “Cuando el melanoma mide entre 1 y 3 mm de grosor está indicado realizar la técnica del ganglio centinela, procedimiento sencillo que detecta cual es el primer ganglio al que migrarían las células del melanoma; este ganglio se extirpa y se analiza al microscopio conociéndose precozmente si existen o no metástasis ganglionares y modificando el seguimiento y tratamiento del paciente. Con esta técnica somos más precisos en el diagnóstico de extensión del melanoma,  evitamos la extirpación de todos los ganglios regionales en todos y cada uno de los pacientes eliminando así grandes cirugías con mucha morbilidad o sufrimiento por parte del paciente”, asegura el doctor Luis Pastor.

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