“La obesidad pregestacional es una causa importante de morbimortalidad neonatal”. Así lo han asegurado los especialistas reunidos en la I Jornada de Actualización en Neonatología organizada recientemente por el Servicio de Pediatría de la Fundación Jiménez Díaz con el objetivo de tratar diversos temas de actualidad en la especialidad y compartir experiencias de la práctica diaria.

Publicidad

Tal y como apunta la Dra. Tamara Carrizosa, médico adjunto en el citado servicio y en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Neonatales del hospital madrileño, la obesidad pregestacional se asocia con una mayor necesidad de reanimación tras el nacimiento y llega casi a triplicar los riesgos de complicaciones relacionadas con la asfixia perinatal. Asimismo, presenta un aumento de la tasa de ingresos y una estancia de mayor duración en la UCI Neonatal.

Con respecto a la morbilidad, los hijos de madre obesa presentan el doble de incidencia de problemas respiratorios, mayor prevalencia de trastornos metabólicos como la hipoglucemia y el aumento del riesgo de infección, así como de malformaciones congénitas. Además, según aseguró la especialista, las gestantes con obesidad tienen hasta un 40 por ciento más de partos prematuros. “Por todo ello, la mortalidad de estos pacientes es mayor, hasta casi ser del doble respecto a los hijos de madre con normopeso”, añade.

En cuanto a la alimentación de los recién nacidos prematuros, existen una serie de nutrientes, como las proteínas o el calcio, que son imprescindibles. La Dra. Natalia Casillas, médico adjunto de la UCI Neonatal, afirma que los fortificantes aportan estos nutrientes, necesarios para “una adecuada ganancia ponderal y un adecuado neurodesarrollo, así como para la prevención de secuelas importantes como la osteopenia”.

Además, manifiesta que el “uso de fortificantes en la leche materna ha permitido mejorarla y adaptarla a las necesidades específicas de nuestros pacientes”, señalando además que la fortificación se intenta hacer de la forma más individualizada posible para un mejor desarrollo de cada paciente.

Herramientas de utilidad para el neonatólogo

Como en otras muchas especialidades médicas, la inclusión de nuevas herramientas ha sido un punto clave para facilitar los servicios. Desde un dispositivo móvil, los profesionales pueden acceder a fichas de medicación ante cualquier duda de dosificación o efectos secundarios. En Pediatría, los expertos disponen, además, de calculadoras rápidas, necesarias dado que la dosificación siempre se refiere el peso del paciente. La Dra. Carrizosa destaca también que estas nuevas herramientas facilitan la disponibilidad de “protocolos y guías clínicas actualizadas, que a su vez permiten estar al día en todos los aspectos relacionados con nuestra práctica asistencial”.

Por su parte, la ecocardiografía es una técnica que gana importancia en la práctica asistencial diaria del neonatólogo, ya que supone una nueva visión más adecuada del manejo del paciente crítico, una monitorización más óptica y una mejor evaluación de la respuesta a los tratamientos. “En absoluto se trata de suplantar la labor del cardiólogo pediátrico en las unidades neonatales, sino que complementa la evaluación del paciente a pie de cama con una tecnología indolora, sin efectos secundarios y accesible técnicamente en la mayoría de las UCIs Neonatales”, comenta la especialista.

Sin embargo, apunta, “se necesita una formación adecuada, que en estos momentos no está reglada en España, y adquirir experiencia, lo que también lleva su tiempo, y ambas cosas hacen que en unidades de mediano tamaño sea más dificultoso su uso, aunque es a lo que debemos tender para dar una atención de calidad a nuestros pacientes”.

Publicidad

Comentarios