El Teatro Real mira a su pasado reponiendo, entre los días 7 y 25 de marzo, la espectacular producción de Aida, de 1998, concebida por Hugo de Ana que abrió la temporada en 1998.

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La ópera de Verdi estrenada en el Teatro de Ópera del Jedive en El Cairo el 24 de diciembre de 1871 es, sin duda, una de las más famosas y representadas en los escenarios líricos de todo el mundo. Precisamente por ello, el director artístico del coliseo madrileño, Joan Matabosch, subrayaba este miércoles en rueda de prensa la excepcionalidad del hecho de que en Madrid no haya vuelto a verse desde que en 1998 –segunda temporada después de la reapertura del Teatro Real– se ofreciera la producción concebida por Hugo de Ana. “Un teatro no puede”, afirmaba Matabosch, “no tener una buena ‘Aida’ de repertorio”.

Una ‘Aida’ que, por otra parte, va a servir con ocasión del bicentenario para que el Real haga un sano ejercicio de memoria. Porque para Matabosch, el bicentenario “nos da la oportunidad de programar nuevos títulos, pero también nos debe permitir celebrar que tenemos un pasado”. Las 8 funciones de 1998, dirigidas por Luis Antonio García Navarro, se sumaron entonces a las 353 que tuvieron lugar en las temporadas anteriores al cierre del teatro, en 1925, durante un periodo en el que este popular título verdiano se convirtió en el más representado sobre las tablas del teatro de la Plaza de Oriente.

En la presente temporada de conmemoraciones -200 años del bicentenario y 20 años de su reapertura-, el Teatro Real mira, pues, a su historia pasada y reciente, uniendo a este auto-homenaje otro más simbólico a Pedro Lavirgen. Este gran tenor, presente también en la rueda de prensa, no pudo interpretar en el Real a los personajes que lo distinguieron ─como Radamès, de Aida, con el que debutó en La Scala de Milán─ porque el apogeo de su brillante carrera trascurrió durante el período en que el coliseo de la Plaza de Oriente fue sala de conciertos y las óperas se representaban en el vecino Teatro de la Zarzuela.

Un momento del montaje de 'Aida'
Un momento del montaje de ‘Aida’

A la memoria se refería también el propio Hugo de Ana, responsable de la dirección de escena, escenografía y figurines, durante la presentación a los medios del estreno programado para el próximo 7 de marzo señalando que, en todo caso, una producción de ópera “siempre será distinta porque cambia el elemento humano”.

El director de escena argentino ha introducido, además, algunas modificaciones en la producción -elementos escenográficos, parte del vestuario y nuevas proyecciones-, coproducida con la Lyric Opera de Chicago y el Teatro Municipal de Santiago de Chile. Una producción de fuerte poder simbólico, dominada por una colosal pirámide que sugiere la magnificencia del poder político y religioso, contrapuesta a paisajes desérticos que enfatizan la profunda soledad de los personajes, que se debaten entre sentimientos, dudas y contradicciones.

Tres repartos se alternarán en la interpretación de los papeles protagonistas de Aida, con Liudmyla Monastyrska, Anna Pirozzi y Lianna Haroutounian en el rol titular; Violeta Urmana, Ekaterina Semenchuk y Daniela Barcellona como Amneris; Gregory Kunde, Alfred Kim y Fabio Sartori como Radames; y Gabriele Viviani, George Gagnidze y Ángel Ódena, como Amonasro. Estarán secundados por el resto del elenco y por el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, bajo la dirección de Nicola Luisotti, director asociado del Teatro Real, que dirigirá su tercer título verdiano en el Teatro Real, después de sus alabadas versiones de Il trovatore en 2007 y Rigoletto, en 2015.

En torno a ‘Aida’ se ofrecerán múltiples propuestas culturales incluyendo cursos, exposiciones, conferencias, coloquios, visitas guiadas -como la titulada ‘Cara a cara con las reinas de Egipto’, a la cámara acorazada del Museo Arqueológico Nacional del 6 de marzo al 27 de mayo, o talleres para niños y adultos, como el de Caligrafía egipcia antigua, en la Biblioteca Nacional. Estas y otras actividades tendrán lugar en el propio Teatro Real, en el Museo del Romanticismo, Museo Arqueológico Nacional, la Biblioteca Nacional, Real Academia de la Historia y en el Instituto de Historia y Cultura Naval.

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