La Policía Nacional investiga desde el pasado sábado el robo de un camión con más de 1.800 bombonas de gas butano y propago en el número 4 de la calle Boyer del madrileño barrio de Vicálvaro.

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La Brigada de Información de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid, que trabaja conjuntamente con la Policía Judicial en este caso, no descarta de momento ninguna hipótesis, aunque cree que los ladrones podrían haber robado la mercancía para venderla en el mercado negro, con lo que podrían sacar unos 20.000 euros.

El jefe superior de la Policía de Madrid, Germán Rodríguez Castiñeira, ha afirmado que entiende que este robo haya causado una cierta alarma social, teniendo en cuenta que estamos en alerta 4 antiterrorista, pero ha indicado que esta línea de investigación “se va desvaneciendo” con las pesquisas realizadas.

“Todo indica, aunque no al cien por cien, que estamos ante un robo por delincuencia común”, ha indicado el jefe policial, que espera pronto dar noticias de la localización del camión y de las bombonas de gas sustraídas.

El robo tuvo lugar en una nave sin videovigilancia donde se guarda este material situado la calle Boyer, en el madrileño distrito de Vicálvaro, pese a que el encargado del camión registró la denuncia el sábado. Según fuentes policiales, los ladrones actuaron entre las 17 y las 22 horas del viernes, antes de la llegada del vigilante, por lo que posiblemente conocían esta circunstancia.

También conocían dónde estaban las llaves de los camiones y sabían manejar a la perfección los toros mecánicos que utilizaron para descargar las bombonas durante varias horas. Dieron hasta 14 viajes para llevarse un total de 1.193 bombonas de gas propano y 650 de butano, además de un camión de Repsol modelo Nissan Cabstar de color blanco y con las pegatinas de la petrolera, 52 jaulas y 900 euros en efectivo.

El antecedente de Alcanar, donde los terroristas de Las Rambas y Cambrils preparaban un atentado en el que pretendían hacer estallar camiones con bombonas de butano en la Sagrada Familia y otras zonas emblemáticas de Barcelona, y la cercanía de la Navidad, momento en el que se producen concentraciones masivas en la capital de España, que es el mejor caldo de cultivo para los atentados yihadistas, ha hecho saltar todas las alarmas. Así, muchos usuarios de las redes sociales se muestran muy preocupados por este robo y por el hecho de que todavía no se sepa a ciencia cierta quién lo hizo ni se hayan localizado las bombonas.

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