Nasim Aghdam, una ‘influencer’ vegana y animalista de origen persa y usuaria activa de YouTube era identificada anoche por la policía de San Bruno, California, como la autora de los disparos en la sede de la compañía con un balance de tres heridos graves y el posterior suicidio de la youtuber.

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Eran las 12:46, hora local, cuando la policía de San Bruno recibió la primera llamada alertando de disparos en la sede de YouTube. A esta primera alerta siguieron cincuenta más en los segundos posteriores y pocos minutos más tarde, a las 12:53, la policía ya había encontrado el cadáver de Nasim Aghdam, la sospechosa de haber realizado los disparos. Todo ocurrió tan rápido, que duró más el despliegue policial y la evacuación de la empresa que el propio tiroteo.

Despliegue policial en la sede de YouTube
Despliegue policial en la sede de YouTube

Sin embargo, no es extraño que en Estados Unidos se organice un gran despliegue policial y los testigos tarden en salir de sus improvisados escondites en cuanto se constata que hay disparos en las inmediaciones. Por eso, ayer, también hubo tiempo para que las redes sociales se llenaran de mensajes de empleados que temían por su vida. Vadim Lavrusik, empleado de la firma, tuiteaba a las 12:57 que había oído disparos y había visto a gente corriendo: “Estoy refugiado en una habitación con mis compañeros”, informaba, antes de que todo el personal fuera finalmente evacuado cuando el cuerpo de la presunta tiradora yacía ya sin vida en el suelo.

Como también hubo tiempo para que las imágenes aéreas de los canales de televisión mostraran un edificio rodeado de coches de policía y a los empleados saliendo escoltados por agentes de la policía durante una evacuación que, por descontado, también tuvieron tiempo de narrar los empleados a través de las redes sociales. El edificio quedó vacío en media hora y, desde el primer momento, se descartó la hipótesis del atentado terrorista.

Parte del despliegue policial en YouTube
Parte del despliegue policial en YouTube

Por otra parte, que se tratase de una tiradora y que el primer herido por las balas de la 9 milímetros de Aghdam fuera un hombre, llevó a pensar que aquello pudiera ser un “ajuste de cuentas” de carácter sentimental. Es tan inusual que el autor de un tiroteo indiscriminado sea mujer – según un informe del FBI sobre incidentes con armas de fuego, de los 160 ataques ocurridos entre 2000 y 2013 sólo seis fueron protagonizados por mujeres – que esa fue la primera hipótesis de la policía cuando llegó a la escena de los disparos, un gigantesco complejo de tres edificios que ocupan más de 3 hectáreas. No tardaron en descartarla.

Los motivos de la mujer de 39 años, que también hirió de gravedad a dos empleadas del restaurante donde comía el empleado de Youtube herido, dejaron de ser considerados “personales” o “domésticos” en el momento en que los investigadores empezaron a mirar las publicaciones de Nasim Aghdam en su propia página web y en las redes sociales, incluida Youtube. La presunta atacante había publicado diversos post y vídeos criticando la censura que ejercía la red social y, sobre todo, que no le pagaban lo correspondiente de acuerdo con las reproducciones que tenían sus publicaciones.

Nasim Aghdam, autora del tiroteo en la sede de YouTube
Nasim Aghdam, autora del tiroteo en la sede de YouTube

Lo cierto es que sus cuentas en YouTube, donde se identificaba con los nombres de usuario ‘Yesil Nasim’, ‘Nasime Sabz’ y ‘Vegan Nasim’, aparecían con un mensaje que indicaba su cancelación debido a “múltiples o graves infracciones de la política de la empresa relacionadas con prácticas engañosas, contenido erróneo y otras violaciones a los términos de servicio”.

En 2017, Aghdam se quejó abiertamente en su web de que “los nuevos empleados de Youtube, con su mente cerrada, obtuvieron el control de mi canal farsi el año pasado y comenzaron a filtrar mis vídeos para reducir las visitas y eliminarme”. Y en una de sus entradas en Instagram, posando con un hijab, preguntaba a sus seguidores si creían que en Estados Unidos había más libertad de expresión que en Irán.

Ella tenía claro que no. “La dictadura existe en todos los países”, escribió en otra de sus diatribas contra Youtube, “pero con diferentes tácticas. Sólo se preocupan por las ganancias personales a corto plazo y hacen cualquier cosa para alcanzar sus objetivos, incluso engañando a personas ingenuas, ocultando la verdad, manipulando la ciencia y todo, poniendo en riesgo la salud pública mental y física, abusando de animales no humanos, contaminando el medioambiente, destruyendo los valores familiares, promoviendo el materialismo y la degeneración sexual en nombre de la libertad…”.

Aseguraba haber sido reprimida “por decir la verdad que no es compatible con el sistema” y en su web había pronunciado un airado “discurso” denunciando que no existía igualdad de oportunidades para crecer en YouTube. “Tu canal crecerá si ellos quieren”, protestaba Aghdam en farsi, en turco y en inglés. En su mente a todas luces inestable, ya había excusa bastante para armarse, conducir desde San Diego hasta la soleada localidad de San Bruno, donde la mayor parte de la población trabaja en Youtube, y emprenderla a tiros con quien primero se cruzara en su mortal camino.

Su padre, Ismail Aghdam, confirmaba anoche al canal de televisión Mercury News, que su hija “estaba enojada” con YouTube. Como si ello pudiera explicarlo todo. Incluso que su cuenta de Instagram tuviera más de 16.000 seguidores antes de que se cerrara ayer después de lo ocurrido.

En este perfil se definiría, según este medio, como una “culturista vegana, persa azerí, activista por los derechos de los animales que promueve una vida sana y humana”. Añade su cuenta que “Nasim produjo y lanzó el primer anuncio y vídeo musical persa (Do You Dare) sobre los derechos de los animales y el veganismo a través de la televisión satelital iraní internacional en 2010”.

Según publicaban los citados medios, de los que se hacen eco cabeceras nacionales como el New York Post, la CBS o la Fox, la mujer habría viajado en coche desde San Diego hasta San Bruno con el objetivo de -al menos- disparar a un hombre. Armada con una pistola, la atacante se acercó a uno de los comedores al aire libre de las oficinas de YouTube y abrió fuego contra un varón alrededor de las 12.45 horas. Tras dispararle a él y herir a otras dos empleadas, se suicidó. Los tres heridos, en situación grave, fueron trasladados al Hospital General de San Francisco, así como una cuarta persona lesionada, en este caso por una torcedura de tobillo. El varón tiene 36 años, mientras que las otras dos mujeres tienen 32 y 27, respectivamente.

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