Ligado irremediablemente a la Navidad, el genial autor británico se convierte durante estos últimos días de 2017 en protagonista de una película sobre su vida, una exposición en su Casa-Museo de Londres y el montaje de una nueva versión de su obra ‘Cuento de Navidad’ en el veterano teatro londinense Old Vic.

Publicidad

Sus libros siguen ocupando un lugar especial en las librerías, en las bibliotecas y en las estanterías de muchas casas, incluso de aquellas cuyos moradores no se declaran incondicionales fans de la lectura.

Dickens consiguió en vida que sus historias llegaran a los lectores y aunque murió a los 58 años -seguro que todavía con un montón de relatos en su imaginación y más personajes inolvidables que dejarnos-, lo hizo después de una prolífica vida en la que la intensidad de la ficción que trasladaba a sus novelas se mezclaba, aparentemente sin conflicto, con la que marcaba su propia vida personal y cotidiana.

Fotograma de la película 'El hombre que inventó la Navidad'
Fotograma de la película ‘El hombre que inventó la Navidad’

Su ácida crítica social marcó una época no sólo en la literatura, sino también posteriormente en el cine o en el teatro y, lo que es mucho más loable, en las terribles condiciones de vida de los representantes auténticos de aquellos perfiles que él recogía en sus escritos.

Sus castigados personajes, muchos de los cuales vivían en el Londres que a Gran Bretaña no le gustaba mirar, consiguieron que ya nadie pudiera cerrar los ojos ante tanta pobreza, suciedad, injusticia y miseria que rodeaba a buena parte de la población del colosal imperio victoriano. Desde que se publicó su primera novela, ‘Los papeles póstumos del Club Pickwick’, en 1837, Dickens alcanzó un enorme éxito que traspasaba las bibliotecas de las casas pudientes del país y llegaba, por entregas, a aquellos que jamás habrían pensado hasta entonces en gastar lo que no tenían para adquirir un puñado de papeles impresos que contaban una historia más de aquellas que ellos, por desgracia, veían de cerca cada día.

La mayoría ni siquiera sabía leer, pero entre todos juntaban los chelines necesarios para comprar el capítulo que se vendía con el periódico, semanal o mensualmente, y el afortunado que sí sabía leer se colocaba en el centro del grupo para que nadie se perdiera una nueva entrega de las vicisitudes de los personajes. Escuchaban con el corazón encogido pero, por primera vez, con una apenas esbozada sonrisa de esperanza, porque Dickens nunca se rendía a la realidad de su época y, por efecto de su pluma mágica, los malvados pagaban por sus maldades y los buenos, injustamente desposeídos, alcanzaban algún pedacito de esa justicia soñada.

El irónico Dickens puso nombre y apellidos a los que ni siquiera tenían cara y estos, al verse por fin reflejados, aprendieron a reconocerse una igualdad que hasta ellos mismos se habían negado.

Dickens escribía de la miseria con conocimiento de causa y, aunque no cambiara el mundo, su crítica mordaz, llena del sentimentalismo necesario para retratar lo que durante sus largos paseos nocturnos veía, contribuyó a alumbrar los rincones escondidos y ya sabemos que con la luz, las ratas desaparecen.

Oliver Twist, Nicholas Nickleby o David Copperfield tuvieron mucho que decir y sus vidas traspasaron las páginas en las que nacieron, para que nadie pudiera seguir ignorando las deplorables condiciones en las que vivían demasiadas personas. El gran mérito de Dickens consistió en conquistar de la misma manera a pobres y ricos. Estos últimos también esperaban con vehemente anhelo las nuevas entregas de sus novelas y, de pronto, algunos sintieron la conciencia agitada al descubrir en letra impresa lo que, en todo caso, es de suponer que ya habrían intuido sin querer: el dinero y el poder no evitan la condena a soledad y quien siembra maldad, acaba muchas veces recogiéndola en su propia casa. En su carne.

Película 'El hombre que inventó la Navidad'
Película ‘El hombre que inventó la Navidad’

De modo que Dickens se convirtió en un clásico de la literatura inglesa, pero también en un clásico de la Navidad. Y en las de este 2017 que toca a su fin coinciden el estreno de una película biográfica, titulada ‘El hombre que inventó la Navidad’, y una exposición en su Casa-Museo de Londres a la que se ha llamado ‘A ghost of an idea: unwrapping a Christmas Carol’ (‘El fantasma de una idea: descubriendo Un cuento de Navidad’).

La más filmada de sus historias, ‘Un cuento de Navidad’, empezó como un artículo para denunciar el abuso del trabajo de menores –él mismo empezó a trabajar en una fábrica de betún a los 12 años de edad- y acabó como una novela cuyo tema continúa vigente al cabo de tantos años.

La exposición se presenta en el número 48 de Doughty Street, la primera casa familiar del autor quien se mudó allí en 1837 con su esposa Catherine y su primer hijo. Por entonces era un periodista que utilizaba el seudónimo de Boz y en dicho domicilio escribió, además de ‘Un cuento de Navidad’, la famosa novela de ‘Oliver Twist’, una de sus tramas más autobiográficas junto a la de David Copperfield.

Cindy Sughrue, directora de la Casa-Museo Charles Dickens, asegura que “el escritor inventó la Navidad en el sentido de difundir el rebozo de luces y árboles adornados, reuniones familiares, cánticos de villancicos, armonía vecinal y sentido religioso y moral, lo que se conoce como la parafernalia que envuelve la Navidad que no es, precisamente, el consumo que prevalece a día de hoy”.

'Cuento de Navidad'
‘Cuento de Navidad’

En la exposición, que estará abierta hasta el 25 de febrero de 2018, pueden verse muebles, ropa, manuscritos, libros, fotografías y objetos originales que pertenecieron al famoso escritor. La obra ‘Un cuento de Navidad’, que Dickens escribió en solo seis semanas a su regreso de un viaje a Manchester que le había conmocionado por la dureza de lo que muchos vivían allí, no sólo es el tema de la exposición en la Casa-Museo, sino que de ella se presenta también en un montaje en el teatro Old Vic de la orilla sur del río Támesis.

Se trata de una nueva versión del texto clásico adaptada por Jack Thorne Rhyes y dirigida para el escenario por Matthew Warchus, que estará en cartel hasta el 20 de enero de 2018. Además de la exposición citada antes, la película biográfica y la adaptación teatral, la BBC se ha apuntado también a la resurrección de Dickens para estas Navidades con su propia versión televisiva de ‘Un cuento de Navidad’, la magistral fábula en la que Dickens desvela el sueño de ‘Scrooge’ en su solitaria Nochebuena con los fantasmas del Pasado, del Presente y del Futuro, le muestra sus miserias, los deseos y temores de aquellos a los que explota o maltrata, para finalmente redimirlo gracias a un espíritu navideño que, sin embargo, cada día entendemos menos.

Publicidad

Comentarios