Chicote logró reflotar El Rosal entre peleas, vaciles y faltas de respeto. Con su trabajo en el restaurante cordobés conquista, además, a Twitter y mantiene a salvo su audiencia.

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Pese al gran éxito de ‘Jurassic World’, ‘Pesadilla en la cocina’ se mantiene bien en La Sexta. Chicote no sólo logra no bajar sino que además sube respecto a la semana pasada. Y lo hace al reflotar El Rosal, un restaurante donde las peleas, los vaciles y las faltas de respeto son la tónica general. En Twitter, los espectadores alabaron el trabajo del cocinero.

Después de unas semanas nefastas, con locales imposibles de salvar, Chicote logró el milagro. Hasta la sierra de Córdoba viajaba el cocinero esta semana. Su objetivo, poner orden en El Rosal, un restaurante familiar. Con sus dueños a punto de ser desahuciados, el local era un auténtico campo de batalla.

La mala relación del matrimonio dueño de El Rosal era el principal problema. Mari Carmen y Pedro vivían una situación crítica que se había trasladado a la cocina.

Al contrario que en otras ocasiones, Chicote se quedaba sorprendido por lo cuidado que estaba el restaurante, sus grandes dimensiones y su mucho potencial. Sin embargo, los problemas llegaban con la primera degustación del menú. Chicote notaba que la cocina no funcionaba como debía.

Y las primeras bromas llegaban rápido. El cocinero probaba rabo de toro y no dudaba en asegurar que “está duro”. Una frase que provocaba las risas de muchos en Twitter.

Además, los gritos que llegaban de la cocina no ayudaban a Chicote a llevarse una buena impresión. El cocinero descubría rápido, en el primer servicio, uno de los problemas: la organización. Un caos absoluto se apoderaba de las comandas. Algo a lo que contribuía, además, las peleas entre el matrimonio, la hija de ambos, la camarera y la ayudante de cocina. A punto estuvieron, incluso, de llegar a las manos.

El caos en las comandas servía para bromas de muchos. Incluidas las del propio Chicote.

Sorprendía también la bronca y falta de respeto de la hija a sus padres. La joven fue protagonista de varios momentos que los tuiteros no dudaron en comentar.

Pero este miércoles pasado no parecía haber obstáculo alguno para Chicote. Tras hablar con la familia, el cocinero decidía seguir adelante con la reforma. Y por fin se llevaba una alegría. Tras el cambio del local, el matrimonio superaba sus problemas y las peleas desaparecían. “Me saco el sombrero”, llegaba a decir Chicote tras ver su última noche en El Rosal.

Audiencia

En Twitter, Chicote celebraba su buena audiencia. Y es que pese a ‘La Catedral del Mar’ y, sobre todo, a ‘Jurassic World’, el programa se mantenía. Incluso, llegaba a aumentar espectadores.

Con más de 1,7 millones de espectadores y un 9,8% de share, ‘Pesadilla en la cocina’ sigue a flote.

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