Bajo el hashtag #DeleteFacebook, muchos usuarios de la red social se están dando de baja. Esta campaña de boicot llega después de la filtración de datos privados. Mark Zuckerberg se ha visto obligado a dar la cara para frenar el escándalo.

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Facebook vive sus horas más bajas desde que naciera allá por 2004. La compañía de Mark Zuckerberg se enfrenta a una crisis sin precedentes. A su controvertido papel en las últimas elecciones de Estados Unidos, sumó la semana pasada un escándalo todavía mayor. Y es que salió a la luz que la empresa de datos políticos Cambridge Analytica tuvo acceso a los datos de más de 50 millones de usuarios de la red social sin su consentimiento.

La compañía se ha desplomado en Bolsa, perdiendo casi 50.000 millones de dólares (42.111 millones de euros) en los últimos tres días. Además, ha surgido una campaña en la que se insta a los usuarios a darse de baja. Bajo el hashtag #DeleteFacebook, usuarios de otras plataformas como Twitter están llamando a borrar su perfil. El movimiento comenzó en Estados Unidos pero se ha extendido a otros países, como España.

Paradójicamente, uno de los instigadores de la iniciativa fue Brian Acton, cofundador de WhatsApp, compañía que adquirió Facebook en 2014. “Ha llegado el momento. #DeleteFacebook”, indicó en un mensaje en Twitter. Este empresario abandonó la compañía tras formalizarse la operación de venta de WhatsApp por 19.500 millones de dólares (15.892 millones de euros). Desde entonces, se ha centrado en otros proyectos, como el de abanderar el nacimiento de otra aplicación de chat, Signal, que ha puesto el foco en la seguridad informática.

Además, en el frente judicial, diferentes usuarios han presentado demandas colectivas en Estados Unidos y las fiscalías de Nueva York y Massachusetts han decidido operar juntas. A ello se suma la investigación abierta por la Comisión Federal de Comercio para determinar si se violó la intimidad de los ciudadanos.

MARK ZUCKERBERG POR FIN DA LA CARA

Esta grave crisis ha llevado a Facebook a reaccionar. Mark Zuckerberg ha dado por fin la cara. Lo ha hecho a través de un post en el que pide perdón y anuncia que investigará a “todas las aplicaciones que accedieron a grandes cantidades de información” antes de 2014, cuando se les impuso limitaciones, y que ampliará sus restricciones a desarrolladores para evitar “abusos”.

“Hubo una ruptura de la confianza entre Kogan, Cambridge Analytica y Facebook. Pero también hubo una brecha de confianza entre Facebook y la gente que comparte los datos con nosotros y espera que la protejamos. Tenemos que arreglarlo”, afirma.

Aunque Zuckerberg deja en el aire si hubo una mala utilización de los datos, sí que admite la ruptura de la confianza y anuncia nuevas restricciones en las aplicaciones así como el desarrollo de herramientas para que los usuarios puedan controlar su información. “Tenemos la obligación de proteger tus datos y si no somos capaces entonces no merecemos servirte”, afirma.

Además, también ha concedido una entrevista a la cadena estodounidense CNN en la que se muestra “dispuesto” a comparecer ante el Congreso de Estados Unidos. “Estoy dispuesto si es lo que hay que hacer. Enviaremos a la persona de Facebook que tenga más conocimiento. Si ese soy yo, entonces estoy dispuesto a ir”, ha aseverado.

I want to share an update on the Cambridge Analytica situation — including the steps we've already taken and our next…

Publié par Mark Zuckerberg sur mercredi 21 mars 2018

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