Escrache, acoso, presiones… Son muchas las palabras que pueden utilizarse para denominar la concentración que se producía este jueves en la puerta del Ayuntamiento de Mataró para convencer a su alcalde, David Bote, de que ceda al chantaje independentista y ceda locales para el referéndum.

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Unas 300 personas, como podía verse en los vídeos que se han compartido en redes sociales, acosaron al alcalde de Mataró este jueves para pedir que facilite la celebración del referéndum ilegal. Sin embargo, David Bote se ha mostrado firme y ha asegurado que no se saltará la ley y que no cederá al chantaje independentista, por lo que no dejará ningún local municipal para la consulta.

El PSC ha denunciado ya el acoso al que han sometido al alcalde tras anunciar su decisión y tacha de “injusta y reprobable” la campaña de desprestigio que se ha iniciado contra el partido.

Muchos han sido no sólo los que han denunciado el acoso a Bote sino también los que han mostrado su apoyo al edil por, simplemente, ajustarse a la ley vigente y negarse de participar de un referéndum ilegal.

Como David Bote, alcalde de Mataró, otros muchos alcaldes catalanes han mostrado ya su negativa a participar en la consulta ilegal, entre ellos, los de Lérida y Gerona. Como ellos, unos 400 ediles de los 948 municipios catalanes no han contestado aún a la carta amenazante de Puigdemont avisándoles de que tienen que ceder locales para el referéndum. Una consulta que ha sido anulada ya por el Tribunal Constitucional.

Algunos condenaban el acoso, otros lo comparaban con los métodos nazis de señalar al que piensa diferente y había hasta quien se preguntaba si porque 300 ciudadanos de Mataró pidieran votar, de los 125.000 habitantes de la ciudad, el alcalde tenía que ceder a las presiones independentistas, siendo un porcentaje mínimo de la población de la ciudad.

 

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