Con la mano vendada y los “dedos rotos”, una mujer herida se hacía viral con su relato sobre la violencia policial que decía haber sufrido. Ahora, se desmontan las mentiras de la joven y la falsa denuncia. Algo que ha hecho que ella misma admita que su relato no era real.

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“Me han tirado por las escaleras, me han tirado cosas, me han roto los dedos de la mano expresamente, uno por uno. En medio de las escaleras con la ropa levantada me han tocado las tetas mientras se reían. Y me han pegado”, contaba Marta Torrecillas desde el instituto Pau Claris del barrio barcelonés del Exaimple. Su relato y posterior vídeo con la mano vendada se hicieron virales y se convirtió en un símbolo de la represión policial durante el referéndum ilegal.

Esta mujer de 33 años, que formaba parte de una de las mesas electorales, intentó impedir que la Policía se llevara las urnas. Marta contaba en su relato que los agentes le habían agredido y estremecía a quienes la escuchaban asegurando que le habían roto los dedos “uno a uno”.

Una mentira de las varias que ha contado sobre lo sucedido. Y es que ahora, vídeos y fotos demuestran que su denuncia es falsa. Uno de los vídeos demuestra que lo que se produce es un forcejeo, tras el cual la Policía tira con fuerza de ella y consigue que descienda los peldaños de la escalera. En ningún momento se ve que los agentes le toquen el pecho, ni que se rían de ella ni mucho menos que le rompan los dedos.

Además, las imágenes demuestran que el agente agarra a la mujer de la mano derecha mientras que ella aparecía después en un vídeo con la mano izquierda vendada. La joven, de hecho, fue atendida por un equipo del servicio de emergencias médicas pero no quiso acudir al hospital.

En otro vídeo, la mujer aparece sujetando el móvil con la mano derecha y apoyándose sin problemas en una valla con la mano izquierda, lo que demuestra también que no tenía los dedos rotos como denunciaba.

Tras ser ‘pillada’, la propia Marta Torrecillas reconocía que en TV3 que sólo tiene capsulitis en uno de los dedos. “Se te quedan los dedos tiesos y no los puedes mover”, decía. Las críticas en redes sociales por falsear su testimonio son innumerables.

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