El uruguayo Hugo es el ganador de ‘GH Revolution’, el ya considerado peor de la historia. Telecinco cerró por fin una edición que pasará desapercibida y probablemente sea la última del formato, aunque la despedida del mismo hace pensar que podrían volver.

Publicidad

Ha sido la edición más corta de ‘GH’, la que más finalistas ha tenido por ello, la que peor audiencia ha marcado y la que se ha pegado el mayor batacazo en redes sociales, donde normalmente los realities triunfan. Yang Yang, Christian G., Rubén y Hugo llegaban al último programa de ‘Revolution’ sin saber que a nadie le importaba quien ganara el concurso.

Después de 87 días de encierro, tres menos que en la primera edición, la audiencia decidía que Yang Yang quedara en cuarto lugar, por detrás de Christian, tercero. Los enemigos íntimos se disputaban una victoria que llegaba entre lágrimas e incredulidad de un Hugo que declaraba después a Jorge Javier haber ganado por “ser fiel a mí mismo”. Pocos sabrán si es verdad o no y sólo unos cuantos más los que vieron cómo se enteraba de que se lleva 300.000 euros.

Y es que la final de este ‘GH Revolution’ se queda en una media de 1.633.000 espectadores y marca un pobre 12,3% de share en el periodo de competencia directa con la serie ‘Estoy vivo’. Un porcentaje que sube al 15% en total gracias al late night.

Pese a ser ya considerado el pero ‘GH’ de la historia y que muchos hayan dado por muerto al formato, parece que Telecinco no quiere enterrar el hacha de guerra aún. Jorge Javier daba paso al apagado de luces tradicional y al llegar al confesionario, pedía al ‘Súper’ que también las apagara. “No, no, todavía no, Jorge”, respondían desde la casa. Al ser preguntado que por qué, el ‘Súper’ se explicaba así: “La luz de Gran Hermano lleva 18 años iluminando muchas vidas: las de los que han pasado por esta casa y las de los que nos ven por la tele. Esta luz da calor, acompaña y a muchos nos ha visto crecer. Así que no, este año Jorge, la luz de GH no se apaga. Hasta pronto Jorge”.

Una despedida que muchos han visto como una manera de dejar las puertas abiertas a futuras ediciones que, sin duda, tendrán que recuperar la esencia y conquistar de nuevo a una audiencia que les ha dado la espalda este año como pocas veces lo había hecho.

Publicidad

Comentarios