La hija de un guardia civil en Cataluña ha escrito una carta a sus compañeros de colegio que está removiendo conciencias sobre la situación. Tras las denuncias del acoso a los hijos de policías y guardias civiles, esta joven pide que la traten igual que antes y refleja el dolor por lo que está viviendo.

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“Trátame como siempre me habéis tratado, porque somos compañeros”. Esa es una de las últimas frases de la carta que la hija de un guardia civil que vive en Cataluña recoge en una carta que se ha hecho viral ya en las redes sociales por su sensatez y emotividad.

La joven, de 13 años, se dirigía a sus compañeros de clase después de sentirse señalada y culpada por una situación en la que nada tiene que ver. La adolescente reconoce que “llevo unos días mal” y que por eso ha decidido escribir el texto. “En mi casa llevamos unas semanas difíciles, muy difíciles”, insiste la niña, que relata que la casa cuartel en la que vive está llena de coches.

Valiente, sobre todo por las críticas que podría haber recibido, la hija del guardia civil respalda la actuación de la Policía y puntualiza que “no actúan si no los tocas”. “No digo que siempre haya así, pero la gran mayoría de veces actúan para defenderse, la Policía no quiere hacer daño a nadie”, recoge en su carta.

Con mucha “pena”, la joven quiere dejar claro que “la culpa de lo que está pasando no es de mi padre, mi padre sólo hace su trabajo, al igual que todo el resto de guardias civiles, Policía Nacional, mossos, etc…”. “La culpa no es de la policía, es de los políticos en general, no sólo de unos o de otros”, insiste.

En el siguiente párrafo, la joven pide “respeto” y remueve conciencias entre sus compañeros al preguntarles cómo se sentirían si se metieran con sus padres por su trabajo. “A mí eso me duele”, resume.

Tampoco duda en pedir que no paguen con ella las decisiones de otros porque “yo no tengo la culpa de lo que está pasando”.

Aunque asegura que pensaba que todo iba a ser más llevadero, al final de su carta reconoce que “me está costando, porque es mi tierra también igual que la de todos, y a mi muchas cosas me hacen daño”. “No sé cómo acabará todo esto, tal vez me quedo, quizá me voy, quién sabe, pero lo que pido es que por favor, pase lo que pase, trátame como siempre”, reclama.

La carta ha removido conciencias no sólo entre sus compañeros de colegio sino también entre el resto de adolescentes en Cataluña. De hecho, algún que otro instituto ha comenzado ya a manifestarse para pedir respeto para los hijos de guardias civiles y policías que están en Cataluña.

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