La Unión Europea es uno de los mejores lugares del mundo donde vivir y desarrollar una actividad empresarial. Sin embargo, se enfrenta hoy a retos trascendentales sin precedentes en toda su historia, en gran parte motivados por la incertidumbre y la pérdida de confianza en el proyecto europeo. Las instituciones comunitarias deben ser el lugar desde el que dar una respuesta conjunta a tales desafíos.

Publicidad

Por ello, la Unión Europea necesita más que nunca buscar nuevas soluciones en aquellas áreas en las que pueda aportar beneficios concretos y mejorar la acción de la UE con un claro valor añadido en aspectos claves como el mercado único, la moneda única, la política comercial común, la innovación y la seguridad.

En un reciente documento de posición (‘The way forward: the business vision for the future of the European Union’), BusinessEurope manifiesta su total compromiso con la necesidad de llevar a cabo los esfuerzos adecuados para construir una Europa más fuerte. Mejorar la adaptación del proyecto europeo es un proceso continuo y la situación actual es una ventana de oportunidad para tomar decisiones importantes al respecto.

Partiendo de estos criterios, BusinessEurope, la asociación que aglutina a las organizaciones empresariales más representativas de los países europeos, considera fundamental para el futuro de la Unión Europea avanzar en las siguientes áreas prioritarias:

1. Completar y fortalecer el Mercado Único, pieza central del éxito de la UE y el instrumento más importante para obtener beneficios tangibles, prosperidad y bienestar para sus ciudadanos y empresas.

La reducción de los costes regulatorios que soportan las empresas con mejoras concretas y facilitar la transición hacia un verdadero mercado único digital son otras de las reivindicaciones de BusinessEurope para una Unión Europea más fuerte.

2. Reforzar la política comercial de la UE y su liderazgo en el proceso de globalización de la economía mundial mediante el fortalecimiento de la capacidad de las empresas europeas para afrontar la competencia global, concluyendo para ello acuerdos comerciales ambiciosos con otras regiones y países que creen nuevas oportunidades de inversión y acceso a otros mercados.

3. Profundizar la Unión Económica y Monetaria avanzando en su consolidación y estabilidad y completando la integración en los ámbitos económico, financiero y fiscal, incluyendo el mercado de capitales.

4. Lanzar una política industrial renovada para Europa. La UE debería abordar con urgencia políticas para recuperar la competitividad de su sector industrial con una estrategia de colaboración entre industria y servicios basada en la apertura, la innovación, la digitalización y el progreso tecnológico.

5. Promover una inversión pública y privada de calidad utilizando diversos instrumentos para diferentes objetivos, incluyendo la política de cohesión, un fondo europeo para la inversión estratégica y una acción efectiva que elimine las barreras a la inversión.

6. Modernizar la política presupuestaria de la UE y la política de cohesión. Los presupuestos comunitarios deben combinar predecibilidad con una mayor capacidad para reaccionar ante acontecimientos inesperados e incluir nuevas prioridades como la seguridad y la defensa, alentar la innovación y avanzar hacia unos presupuestos basados en los resultados.

7. Impulsar la dimensión social mediante la creación de empleo, prestando especial atención a reducción del desempleo juvenil y del desempleo de larga duración. Europa necesita más empleos y no más medidas legislativas que limiten la creación de empleo. Las reformas de los mercados laborales solo pueden abordarse a nivel nacional y la legislación comunitaria no puede convertirse un lastre que limite la capacidad de las reformas para crear empleo. La convergencia económica y social es un proceso gradual, pero las competencias nacionales deben ser respetadas.

8. Mejorar la seguridad para los ciudadanos, gestionar la inmigración, proteger Schengen e impulsar una defensa común. La seguridad está hoy en el centro de las preocupaciones de los ciudadanos y es una condición necesaria para la estabilidad económica y el crecimiento. La cooperación en la gestión de fronteras, políticas de asilo y terrorismo debería ser más sistemática.

9. Facilitar que Europa desempeñe un papel fundamental en la política exterior a nivel global. La UE tiene que hablar con una sola voz en asuntos de política exterior. Frente a los problemas globales, la UE, con su capacidad diplomática, tiene que reforzar su presencia en los foros internacionales para contribuir a la estabilidad mundial.

Publicidad

Comentarios