Las redes sociales echan humo estos días contra Ryanair, que parece haberse inventado un nuevo ‘timo’ para sacar más dinero a sus viajeros. Y es que la aerolínea separa a sus clientes y les cobra más si quieren asientos juntos. Algo que no sólo está sucediendo en España.

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Desde el inicio del verano, son muchos los clientes de Ryanair que han puesto el grito en el cielo al ver el nuevo sobrecoste que se ha inventado la compañía aérea. Hasta ahora, los viajeros que compraban billetes a la vez en una única compra, tenían asientos contiguos. Lo lógico en estos casos y como sucede a la hora de comprar entradas de cine, teatro o en cualquier otra aerolínea.

Lo normal salvo para Ryanair, que ha decidido sacar tajada del lógico deseo de cualquier viajero que va acompañado en un vuelo. La compañía lleva un tiempo separando a familias, grupos de amigos y parejas, exigiendo un pago extra si quieren sentarse juntos.

Las redes sociales no han tardado en estallar y en demostrar que la compañía les pide un sobrecoste por asignarles asientos contiguos, pese a que hayan hecho la compra juntos en un mismo pago.

Un problema que no sólo se ha detectado en España sino también fuera, como se refleja en los tuits de algunos usuarios de habla inglesa.

(“Separar a las familias en 4 filas diferentes esparcidos en los asientos B por no pagar por los asientos asignados no es un buen negocio. La próxima vez, Easy Jet”).

Unas quejas que se unen a las habituales que recibe la compañía por sus sobrecostes varios. Desde cobrar más de 200 euros por imprimir las tarjetas de embarque al ‘espectáculo’ de sus azafatos durante los vuelos vendiendo todo tipo de promociones o enviar las maletas a bodega argumentando que no hay sitio en cabina y después comprobar que los compartimentos están prácticamente vacíos.

Por su parte, la compañía ha querido dar su versión oficial a estas quejas en un comunicado en el que aseguran que la política de asignación “aleatoria de asientos no ha cambiado” y explican que estos problemas se deben a que cada vez “más pasajeros están reservando sus asientos” con un coste desde los 2 euros. La mayoría de ellos, aseguran, eligen los que dan al pasillo o a la ventana, dejando libres los centrales para aquellos que prefieren no pagar por elegir asiento.

Además, inciden en la elección con pago de los asientos de ventanilla o pasillo, pese a que las quejas reflejadas simplemente hablan de separación entre quienes compran el billete juntos. “Algunos pasajeros que han escogido asignación aleatoria de asientos están confundidos porque hay asientos vacíos a su lado cuando hacen el check-in hasta cuatro días antes de su vuelo. La razón por la que no se les asigna estos asientos de pasillo o ventana es porque es más probable que este tipo de asientos sean elegidos por pasajeros que hacen el check-in 24 horas antes de despegue. Como nuestra ocupación es actualmente del 95%, debemos mantener estos asientos de pasillo y ventana libres para facilitar que aquellos pasajeros que estén dispuestos a pagar por ellos lo hagan”, aseguran en su comunicado.

Por último, Ryanair se defiende asegurando que “no intentamos obligar a nadie a pagar por asientos reservados” pero sí quieren facilitar las cosas a aquellos que quieran rascarse el bolsillo. También puntualizan que los menores de 12 años reciben un asiento reservado “gratuito” pero que es “obligatorio” para el adulto que viaja con él “comprar la asignación de su asiento”.

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