El debate de candidatos y representantes de los 7 partidos que concurrirán a las urnas el próximo 21D bien podría resumirse en 21 tuits. Un debate bronco en La Sexta en el que se interpelaron continuamente con agrias acusaciones.

Publicidad

Casi dos horas de debate, seis hombres y una mujer y una Ana Pastor que llevó la batuta en un programa especial que reunió a representantes de los 7 partidos que se enfrentarán en las urnas el próximo 21D. Una última oportunidad para ver a los candidatos y decantarse por unos u otros.

Inés Arrimadas (Cs), Xavi Doménech (En Comú Pode), Carles Mundó (ERC), Josep Rull (JxCat), Vidal Aragonés (CUP), Miquel Iceta (PSC) y García Albiol (PP) se mostraron agresivos por momentos. Unos más tranquilos y controlados, con un discurso de convivencia. Otros apelando a los datos económicos, algunos al sistema público y muchas referencias, como no podía ser de otra manera, a la independencia.

Austero y tranquilo, Josep Rull representó a Carles Puigdemont. Basó su defensa en lo que, dijo, ha sido una buena gestión económica y de políticas sociales de Junts Pel Sí. En Twitter, algunos le demostraron que no era verdad, otros criticaron que se compara con países europes y muchos recriminaron su actitud y la de su partido ante las leyes.

Con Junqueras en la cárcel, fue Carles Mundó y no Marta Rovira, número dos de la lista de ERC, el representante en el debate del partido. Si alguna palabra define su actuación fue la de impasible. El exconsejero de Justicia volvió a insistir en que rechazarán la investidura de Puigdemont. No ha tenido tiempo para presentar sus propuestas y pasó desapercibido en un debate, demostrando no estar muy acostumbrado a ellos.

Inés Arrimadas, por su parte, se mostró firme y combativa. Se defendió a capa y espada e hizo lo propio con el programa de Cs. Se reivindicó, como ha hecho en toda la campaña, como la única no soberanista capaz de ser la más votada. Las críticas llegaban por su minuto final, muy estudiado y más parecido a un spot publicitario.

El candidato del PSC, Miquel Iceta, se mostraba casi ausente, con un tono suave todo el debate, en contraposición con el resto de candidatos. Dejaba claro que no ve posibilidad de acuerdo ni investidura ni de gobierno con ERC y JxCat.

Doménech mantenía por su parte un rostro sonriente y conciliador en todo momento. Defendía los derechos sociales y se mostraba escéptico y crítico con las propuestas de Arrimadas.

El candidato del PP, García Albiol, era uno de los que más críticas generaba en las redes sociales. Defendía la gestión de Rajoy y la aplicación del 155 y evitaba debatir prácticamente con el resto de partidos constitucionalistas, centrando sus esfuerzos en criticar a JxCat y ERC.

Por último, el representante de la CUP, Vidal Aragonés, centraba su discurso en la continuidad de la república catalana y en el marco posterior al 1-O, al que daba por totalmente válido.

Publicidad

Comentarios