El de Uri Geller es, sin duda, el momento de José María Íñigo en televisión que más ha dado que hablar. El presentador y su invitado hicieron doblar cucharas a media España. Historia de la televisión que hoy muchos rescatan tras la muerte del bilbaíno.

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Innovador como pocos, José María Íñigo recibía en 1975 a Uri Geller en el programa ‘Directísimo’. Consagrado ya por aquella época, el presentador reunía aquella noche a más de 20 millones de españoles. Todos ellos permanecían expectantes ante la entrevista que estaba por llegar. Y es que se había anunciado que el mentalista doblaría una cuchara en directo.

Tras la muerte este sábado de José María Íñigo, es sin duda el momento que a muchos les ha venido a la cabeza. Tanto es así que en Twitter el nombre de Uri Geller también se convertía en trending topic. Muchos recordaban aquella mítica escena en televisión con la cuchara.

“Durante este programa van a ocurrir muchas cosas extrañas”, comenzaba Íñigo el que ya es histórico programa.

“Les pido la máxima atención. Silencio”, pedía el presentador mientras el mentalista sostenía una cuchara en su mano. Había prometido que la doblaría por la mitad con solo el poder de su mente. “Es fundir el metal… Siente que está comenzando, aunque en más de una ocasión me ha repetido que cuando lo tiene que hacer por orden o mandato… Dice que el metal se está calentando y que la cuchara se convertirá en algo así como plástico“, traducía Íñigo.

Mientras tanto, media España lo intentaba en su casa. Ante los incrédulos, Íñigo recordaba que “aquí no hay calor”. Solo segundos después, Uri Geller doblaba sin problemas la cuchara. Algo que muchos a día de hoy dicen que también consiguieron.

Un momento histórico no sólo en España sino casi a nivel internacional. Y es que dos años antes, Uri Geller había intentado lo mismo en la televisión de EEUU. Sin embargo, en aquella ocasión, fue un auténtico desastre.

‘Directísimo’ se convertía entonces en historia. Y ese momento entre Íñigo y Geller en todo un hito televisivo. El presentador fue desde entonces perseguido por aquella escena. Y hoy, tras conocerse su muerte, no han sido pocos lo que lo han recordado.

 

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