Independentistas han celebrado este viernes un nuevo acto de acoso contra el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, ante su segunda residencia del municipio de Das (Gerona).

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El separatismo ha puesto al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena en la diana. Tras las pintadas amenazantes frente a su casa y difundir datos de su mujer, decenas de personas han marchado hasta Das (Gerona), donde tiene una casa el magistrado, para hacerle saber que allí no es bienvenido.

Entre 400 y 500 personas han recorrido andando este viernes los tres kilómetros y medio que separan Alp, un municipio de Girona, de Das. La marcha, organizada por el Comité de Defensa de la República (CDR) de Cerdanya, pedía la libertad de los políticos catalanes presos y pretendía intimidar al juez.

“Fascistas, ni en Cerdanya ni en ninguna parte” y “Llarena, aquí no eres bienvenido”, eran dos de los mensajes que se leían en los carteles pegados en contenedores de este municipio catalán, donde también se veía el rostro del juez colocado boca abajo.

PINTADAS AMENAZANTES

El domingo pasado, tras la detención del expresidente catalán Carles Puigdemont en Alemania, aparecieron también en Das unas pintadas en el asfalto firmadas por Arran, organización juvenil antisistema e independentista vinculada a la CUP, con amenazas al juez: “Llarena fascista. Ni en Das ni en ningún sitio”, “Te esperamos”, “Llarena prevaricador”, “Los Países Catalanes serán tu infierno”. Además, la esposa del magistrado también ha recibido amenazas en Twitter.

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