Chicote ha vivido la peor ‘Pesadilla en la cocina’ de las que se recuerdan. El cocinero sufría arcadas. Y la audiencia veía cómo las cucarachas, la violencia y las broncas marcaban el programa. Una situación que a muchos les costaba creerse en Twitter.

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“Esto tiene que ser mentira” o “es una broma, seguro”, eran de las frases más repetidas ante la entrega de ‘Pesadilla en la cocina’ de este pasado miércoles. Chicote vivió en Generación 27, en Almería, una de sus peores experiencias. Sufrió arcadas por el olor y suciedad, vio broncas, violencia y hasta cucarachas. Una situación que a muchos en Twitter les costaba creer.

La llegada de Chicote a Generación 27 no comenzaba con buen pie. Tras entrar en la cocina, el cocinero sufría arcadas con una salsa brava que llevaba años en un frigorífico. El chef se negaba a comer y tras ver la cocina se alegraba de su decisión. Y es que la higiene brillaba por su ausencia.

El cabreo de Chicote iba en aumento cuando veía a los responsables del local riéndose de sus arcadas. “Primera vez en lo que no puedo comer ni un plato”, decía el cocinero. El chef reconocía que, de haber comido algo, habría echado “hasta la primera papilla”.

Por si fuera poco, las cucarachas hacían su aparición. Tampoco se quedaban de lado las broncas y faltas de respeto entre los miembros de Generación 27. Sin duda, una ‘pesadilla’ de las peores que se recuerdan. Y así lo expresaron en Twitter muchos de los espectadores.

Además, comentaron el estado de Paco, el dueño, bebiendo en horas de trabajo. O de algunos de sus empleados, fumando en la cocina.

La actitud de todos ellos también fue de lo más criticado. Y es que ni ellos mismos se tomaron en serio el trabajo de Chicote y su equipo.

Silla voladora

Pero, sin duda, el momento que más comentarios generó en Twitter fue el enfado monumental de la cocinera. Tras ver que no se lo tomaban en serio, Chicote terminaba tirando la toalla y abandonando esta ‘Pesadilla en la cocina’.

“Puedo soportar que no me hagan caso, puedo soportar que pasen de todo, puedo soportar que estén dispuestos a hundir el negocio, pero lo que no estoy dispuesto a soportar es que se rían del trabajo mío y de todo el equipo en la jeta dos días seguidos”, decía el cocinero.

Estefanía, la cocinera, no dudaba en coger una silla y romper una vitrina tras enterarse del adiós de Chicote. Un ataque de ira que también provocó memes y risas en las redes sociales.

Cierre y audiencia

Para tranquilidad de muchos, los usuarios de Twitter desvelaban que el local Generación 27 estaba cerrado desde hacía tiempo. Y es que este ‘Pesadilla en la cocina’ se grabó hace casi dos años. Tras el abandono de Chicote, el sitio no aguantó un minuto más y cerró sus puertas. Algo que muchos se esperaban.

Pese al fracaso del restaurante, la audiencia respondió muy bien a Chicote. El programa destaca pese a los grandes rivales de la noche. El cocinero ha dado las gracias en Twitter al más de millón y medio de espectadores, lo que supuso un 9% de share.

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