Plegarias inauditas y excluyentes. Los monjes de Montserrat ruegan a Dios por el restablecimiento del Gobierno catalán de Carles Puigdemont y los exconsellers encarcelados.

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“Al llegar a esta hora vespertina, rogamos por el restablecimiento del Gobierno catalán y por la libertad de los consellers elegidos democráticamente. Roguemos al Señor: Señor ten piedad, Cristo ten piedad. Para que ningún gobierno maltrate la dignidad de las personas y respete siempre sus derechos. Roguemos al Señor: Señor ten piedad, Cristo ten piedad”.

Estas dos plegarias se pudieron escuchar la semana pasada en el oficio de Vísperas en la Abadía de Montserrat, dirigida por el abad independentista Josep Maria Soler. El vídeo es la prueba evidente de cómo el Santuario de la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña desde 1881, se ha dejado instrumentalizar por el separatismo.

Las imágenes han sido difundidas por el portal ‘Germinans Germinabit’, que destaca “la deriva que se ha instalado en el cenobio montserratino desde hace años”. “Instrumentalizar el Santuario de la patrona de Cataluña, ponerlo al servicio de determinada orientación política, en evidente menosprecio de las restantes fuerzas y de la mayoría del pueblo catalán, significa que ese monasterio permite su utilización partidista y excluye a la mitad de Cataluña de su carácter simbólico. La Virgen de Montserrat es un símbolo para un buen número de catalanes, de todas las tendencias políticas, por lo cual permitir que en su Casa se ore únicamente por una parte de ellas y se ofenda a las demás, representa apropiarse de ese símbolo sagrado, excluyendo de él a esos catalanes que se sienten ofendidos por esa plegaria”, destaca la información.

Estas plegarias son una salto cualitativo en la implicación de la Iglesia catalana con el proceso separatista. Hasta ahora, eran entrevistas, homilías, publicaciones, cesión de templos para colocar pancartas, esteladas, e incluso recuento de votos… Pero en esta ocasión se involucra al mismo Dios no en la plegaria íntima e individualizada de cada uno, sino que se pide a la comunidad de fieles (“Rogad al Señor”) que dirijan sus oraciones en esa dirección. 

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