El artista israelí Shahak Shapira, residente en Berlín, ha realizado una llamativa acción para que Twitter tome medidas ante los mensajes de odio que inundan la red social.

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Shahak Shapira, descendiente de supervivientes del Holocausto, se ha plantado frente a la sede de Twitter Alemania, que se encuentra en Hamburgo, y ha pintado en el suelo algunos de los tuits xenófobos, racistas u homófobos que se pueden encontrar en la red social, sin que la compañía los haya eliminado.

Cerdo judío“, “Retuitea si odias a los musulmanes“, “Los negros son una plaga para nuestra sociedad“, “Vamos a gasear algunos judíos juntos“, “Hitler no se equivocó, el Holocausto es una mentira” o “¡Los gays a Auschwitz!“, son algunos de los comentarios que Shapira ha pintado en la entrada de la sede de Twitter.

“En los últimos 6 meses, he informado a Twitter y Facebook de cerca de 450 comentarios de odio. Y no eran simplemente insultos o bromas, sino amenazas serias de violencia, homofobia, xenofobia o negación del Holocausto”, comenta en el video de su acción, que ha llamado #HeyTwitter.

LA DIFERENCIA ENTRE FACEBOOK Y TWITTER

Shapira, que además es nieto de Amitzur Shapira uno de los deportistas israelíes asesinados en Munich 1972 por terroristas palestinos, explica la manera tan diferente de proceder de Facebook y Twitter ante sus denuncias. Mientras la primera red social contestó a sus peticiones y borró casi todos los mensajes, la segunda sólo respondió a nueve de sus 300 quejas y para decirle que no existía violación de las reglas de Twitter.

Fue por esta pasividad por la que decidió realizar esta acción de denuncia. “Si Twitter me fuerza a ver estas cosas, entonces también ellos las tendrán que ver”, afirma Shapira, que añade que “aunque esto nunca será suficiente para visualizar la mulitud de tuits de odio que hay, quizás les sirva para reflexionar”.

En enero, Shapira también realizó el proyecto Yolocaust, con el que denunció mediante imágenes retocadas cómo los turistas que visitan Alemania y Polonia se toman muy a la ligera los museos y memoriales del Holocausto al hacerse ‘selfies’ o posar en sitios donde tuvieron lugar las tragedias.

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