Con la vuelta al cole, se intensifican las campañas para frenar el cada vez más habitual acoso escolar. Ahora que los niños han retomado las clases, repasamos 8 señales con las que saber si un alumno está sufriendo bullying.

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Desde la Policía Nacional a las asociaciones de padres, todos los organismos implicados han comenzado varias campañas para evitar el acoso escolar en los colegios. Muchos son los que recomiendan qué hacer cuando se ha detectado que un alumno sufre bullying pero otros se esfuerzan por reconocer el problema antes de que vaya a más o incluso antes de que el niño lo cuente a sus padres y profesores.

Aunque hay varios factores que podrían hacer sospechar del acoso a un niño, lo cierto es que hay 8 señales muy claras que ha recogido un tuit de un perfil especializado y que se resumen en lo siguiente:

1. El niño modifica el carácter. Se ha comprobado que muchos escolares acosados se vuelven tímidos o más agresivos si eran extrovertidos y tranquilos. La mayoría modifica conductas que le vuelven más violento y que le cierran de cara a los demás.

2. Brusco descenso en las notas. El acoso influye directamente en el rendimiento escolar, bajando en los exámenes y teniendo problemas para estudiar cuando antes no los tenían.

3. Aficiones. Los niños que sufren bullying suelen abandonar los hobbies y actividades que más les gustan. En muchas ocasiones, porque es en esas clases extraescolares cuando sufren el acoso. Otras veces, simplemente es un signo más de una posible depresión a consecuencia del acoso.

4. Ansiedad. Los ataques de ansiedad, el nerviosismo y la angustia son sentimientos que se repiten en los niños que sufren bullying por parte de sus compañeros de clase.

5. Negativa a ir al colegio. Aunque muchos padres interpretan esta señal de diferente manera, -la mayoría cree que el niño no quiere ir a estudiar porque simplemente no le gusta o es vago-, lo cierto es que algunos niños expresan así lo mal que lo están pasando en el aula.

6. Pérdida de capacidad de concentración. Los niños no son capaces de focalizar ni de concentrarse en la actividad que están realizando.

7. Autoestima. Los niños tienen una progresiva pérdida de confianza en sí mismo e incluso pueden sacar a relucir constantemente los defectos que creen tener y que, en muchas ocasiones, vienen señalados por sus acosadores.

8. Aislamiento. Una de las señales más inequívocas de que un niño sufre acoso es la ausencia de amigos y las ganas de permanecer aislados de todo el mundo, sin querer relacionarse con otros niños.

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