Lord Ivar Mountbatten, primo de Isabel II, contrae matrimonio con James Coyle, lo que supone la primera boda gay de la familia real británica.

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Los tiempos cambian para todos, también para una de las instituciones más tradicionales y estrictas. Y es que este pasado fin de semana se celebró la primera boda gay en la historia de la familia real británica. El enlace lo protagonizó Lord Ivar Mountbatten, primo de Isabel II, que se casó con James Coyle. Se convirtió así en el primer miembro de los Windsor en contraer matrimonio con una persona de su mismo sexo.

Unas 60 personas acudieron a la celebración, que tuvo lugar en su finca de Devon, al suroeste de Reino Unido. En ella estuvieron presentes la exmujer del aristócrata, Penelope Thompson, con la que estuvo casado 16 años, y las tres hijas que tienen en común. De hecho, fue ella la encargada de acompañar a Lord Ivar Mountbatten hasta el altar.

El primo tercero de Isabel II, de 55 años, se separó de la que fue su mujer en 2011. Cinco años después, en 2016, hizo pública su homosexualidad. Según publican varios medios, ningún miembro del palacio de Buckingham estuvo presente en el enlace.

Sin presencia de la familia real

Los días previos se había especulado con la presencia del príncipe Eduardo, hijo de Isabel II, una de las figuras que más ha apoyado a Mountbatten en su camino para normalizar sus inclinaciones sexuales. Sin embargo, problemas de agenda le impidieron finalmente acudir al enlace.

A pesar de que Lord Ivar Mountbatten conservará su título nobiliario tras la boda, no se sabe si James Coyle, su marido, podría ser reconocido como Lord. Desde hace cinco años, la ley de igualdad del Reino Unido, reconoce los matrimonios entre personas del mismo sexo, pero las estrictas reglas de la institución real británica, tendrían que modificarse para que James Coyle pase a ser noble por matrimonio.

El propio Lord compartió algunas imágenes de la ceremonia a través de sus redes sociales, donde dejó un emotivo mensaje. “Bueno, ¡al final lo hicimos! Fue un día increíble a pesar del horrible clima británico. Un servicio fabuloso a cargo de Trish Harrogate, secretario general de Devon, quien consiguió crear el tono un perfecto pero alegre para lo que es una ocasión seria. El acompañamiento del coro gospel fue increíble. Muchísimas gracias al coro de maestros de rock de Bristol por su magnífica actuación. Y más que nada, un gran agradecimiento a mis tres hijas preciosas por ser tan comprensible y apoyarme tanto. ¡Sin su apoyo esto nunca podría haber sido posible! Y finalmente el mayor de mis agradecimientos para James por ser tan perfecto…”, comentó.

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