El proyecto que el Ayuntamiento de Madrid va a implantar forzosamente en la plaza Pedro Zerolo, en Chueca en Madrid, epicentro del colectivo LGTBI de la capital, se caracteriza por incorporar elementos arquitectónicos, urbanísticos y de jardinería ya desechados en anteriores experiencias tanto en España como en otros países.

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La plaza Pedro Zerolo, que el Ayuntamiento De Madrid va a empezar a reformar casi en forma de laberinto y en pleno periodo electoral municipal y en vísperas de los preparativos del Orgullo Gay de la capital, tiene unas dimensiones de 76 por 74 metros, lo que da una superficie de 5.624 metros cuadrados.

En ese espacio, el Ayuntamiento incluye: seis parterres elevados con forma trapezoidal, con césped inaccesible y de difícil riego, ya que, por su forma, mojará el entorno de bloques de piedra blanca que los sobreelevan y que se supone está destinado a asientos.

Una distribución perimetral y central de 61 árboles que van desde tilos a Melia Azedarach y Lagestroemias. Seis caminos de cruce por el centro de la plaza, principalmente, en pavimento de tierra.

Los vecinos, en contra

Los vecinos han mostrado ya su descontento con la reforma, cuyas obras durarán seis meses. Está prevista una inversión de 3.292.600 euros.

Las asociaciones de vecinos de Chueca consideran que el proyecto convertirá a la plaza en un auténtico basurero. Y en un laberinto urbanístico.

Además, se reducirá el espacio infantil y desaparecerán el lazo contra el Sida y la fuente de Vázquez de Mella.

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