Reino Unido exige de nuevo explicaciones a Rusia tras haber detectado en su territorio otro incidente con el agente químico de uso militar Novichok, responsable del intento de envenenamiento del exespía ruso Serguei Skripal y su hija Yulia.

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El secretario de Estado de Seguridad de Reino Unido, Ben Wallace, ha pedido a Rusia que aporte información tras el envenenamiento este pasado fin de semana de dos personas en la localidad de Amesbury con el gas nervioso Novichok, la misma sustancia empleada en el ataque contra el exespía ruso Sergei Skripal y su hija Yulia.

El Estado ruso podría arreglar esto, podrían decirnos qué ocurrió, qué hicieron y llenar algunos lagunas significativas que estamos intentando averiguar”, dijo a la BBC Radio.

“Hemos dicho que pueden venir y decirnos lo que pasó. Estoy esperando una llamada de teléfono del Estado ruso. La oferta está ahí. Ellos [Rusia] son los que podrían completar todas las pistas para mantener a la gente a salvo“, añadió el titular de Seguridad británico.

La pareja afectada por este nuevo envenenamiento se encuentra en estado crítico. La Policía confirmó anoche que el agente nervioso que enfermó a los dos británicos -identificados como Charlie Rowley y Dawn Sturgess, de 44 y 45 años, respectivamente- es el mismo que intoxicó a Skripal y su hija el pasado marzo, ataque del que las autoridades británicas culparon a Rusia.

Rowley y Sturgess están ingresados en el mismo hospital de Salisbury, ciudad del condado de Wiltshire, en el que fueron atendidos los Skripal en marzo. Según Wallace, no fueron blancos deliberados de un ataque, sino que se trabaja sobre la hipótesis de que se ha tratado de una “consecuencia” del ataque a los Skripal.

Todavía se desconoce cómo esa pareja de británicos, que no tiene relación alguna con el mundo del espionaje de la antigua Unión Soviética, llegó a estar en contacto con el gas Novichok, que se descompone lentamente. La Policía no ha podido confirmar hasta ahora si el agente nervioso proviene del mismo lote con el que se atacó a los Skripal.

Como represalia al ataque al exespía, de 67 años, y su hija Julia, de 33, el Gobierno británico expulsó a numerosos diplomáticos rusos, si bien Moscú negó cualquier vinculación con los hechos. Los Skripal permanecieron durante semanas en el hospital Salisbury District, antes de recibir el alta el 10 de abril ella y el 18 de mayo él.

RUSIA RIDICULIZA LAS INSINUACIONES DE REINO UNIDO

En la reacción rusa de más alto nivel, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha respondido a los requerimientos de Ben Wallace, recordando que su Gobierno ya había ofrecido colaborar en la investigacion británica durante el ‘caso Skripal’.

“El ministro sabe muy bien que Rusia propuso una investigación conjunta hace tiempo. Fue realizada hace mucho tiempo y desafortunadamente el bando británico no ha mostrado ningún interés”, ha declarado Peskov, quien dijo no estar al tanto de ninguna demanda al respecto realizada por los canales oficiales.

Por su parte, diplomáticos y parlamentarios rusos han ridiculizado a Gran Bretaña con el argumento de que su país jamás intentaría empañar la celebración del Mundial de fútbol con un nuevo ataque químico en suelo extranjero.

“¿Creen que Rusia es tan tonta como para atacar “de nuevo” con el llamado Novichok en medio del Mundial de la FIFA y después de una sesión especial que dio a la OPAQ (Organización para la Prohibición de las Armas Químicas) nuevas competencias. ¿Tiene que continuar el espectáculo?”, ha afirmado la Embajada rusa en Países Bajos en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter.

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