Los tratamientos médicos y estéticos, y especialmente el trasplante capilar, han disparado a Turquía como destino turístico. Te explicamos las claves de este fenómeno.

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Turquía está viviendo un auténtico ‘boom’ turístico gracias a los tratamientos médicos y estéticos y muy especialmente gracias al trasplante capilar. Después de que su sector turístico entrara en crisis por los problemas políticos y de terrorismo sufridos durante los años 2015 y 2016, el país ha vuelto a ganar visitantes gracias al turismo médico.

Según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Turquía recibió 37,6 millones de turistas internacionales durante 2017, lo que supone un 24,1% más que el año anterior. Esos datos le hizo subir dos posiciones y encaramarse hasta la octava plaza en el ranking mundial de destinos más visitados. De ese espectacular crecimiento tuvo gran culpa los motivos médicos y/o estéticos.

Y es que el pasado año, 746.000 extranjeros visitaron el país para realizar algún tratamiento, una cifra diez veces superior a 2008. Pero el fenómeno va a más y, según el Ministerio de Salud, en el año 2023 habrá dos millones de turistas visitando Turquía sólo con estos propósitos.

El trasplante capilar es el tratamiento estrella, con un total de 180.000 operaciones realizadas en 2017. Otras intervenciones médicas también muy frecuentes son las operaciones de cirugía plástica, la estética dental, la fecundación in vitro, tratamientos para la obesidad, ortopedia, cardiología, oncología y cirugías cerebrales.

Claves del éxito

En ese ‘boom’ por los trasplante de pelo en Turquía influyen principalmente tres factores: precios muy competitivos, tiempo de espera muy limitado y calidad de los tratamientos. Mientras que en España un trasplante capilar cuesta como mínimo unos 5.000 euros y existe una demora de aproximadamente seis meses, el precio en Turquía está sobre los 1.600 euros -incluyendo tratamiento y alojamiento- y prácticamente no existe espera. Incluso se puede reservar la intervención de un día para otro.

Internet ha sido la herramienta clave para el desarrollo de este tipo de turismo, ya que no es necesario acudir en persona a una consulta médica para obtener un plan personalizado para la intervención. Cualquier paciente puede conocer el precio y el tratamiento sin tener que moverse de casa.

El aumento de este turismo ha llevado al Gobierno turco a tomar medidas para regularizar las empresas que ofrecen tratamientos médicos y estéticos a pacientes internacionales. De esta forma, pretende asegurar que estos reciben un servicio de calidad y erradicar las prácticas irregulares. Así, todas las agencias de viajes médicos tienen hasta finales del 2018 para registrarse como miembros de la TURSAB (Asociación Turca de Agencias de Viaje) y adaptarse a las regulaciones que esta impone.

Algunas de estas normas son: ofrecer un servicio de atención al paciente en, como mínimo, dos lenguas las 24 horas del día, incluir un seguro en el paquete de viaje y ofrecer todos los detalles sobre los doctores que realizarán el tratamiento reservado. Además, el paciente tendrá siempre a su disposición hojas de queja y/o reclamación oficiales en caso de existir deficiencias en el servicio.

Estambul es donde más turistas llegan para realizar tratamientos médicos o estéticos. Actualmente, la ciudad cuenta con aproximadamente 400 empresas que ofrecen este tipo de viajes.

En qué consiste el trasplante capilar

El trasplante capilar es un tratamiento que consiste en la redistribución del cabello. Suele durar entre 6 y 8 horas y es un procedimiento ambulatorio realizado bajo anestesia local. Solamente se necesitan 3 días en Turquía para realizar el tratamiento. En aproximadamente seis meses se pueden apreciar ya resultados y en 10-12 meses se ha recuperado el cabello.

Estos últimos meses han aparecido noticias cuestionando la seguridad y la calidad de los trasplantes capilares en Turquía. Se conoce la existencia de tratamientos en los que ha habido negligencia, pero existen muy pocos casos. Actualmente, los trasplantes de cabello realizados en clínicas acreditadas y que cumplen las regulaciones son totalmente seguros y en caso de que el paciente sea no apto para el tratamiento, la empresa se lo comunicará inmediatamente y no será necesario desplazarse al país.

Es muy importante que el paciente se informe sobre la clínica en la que desea realizar el tratamiento. Si se acude a una clínica ilegal y hay negligencia en la intervención, no será posible presentar ninguna queja o demanda oficial a las autoridades.

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