Los ciudadanos de la Unión Europea no tendrán ningún tipo de ventaja a la hora de trabajar en el Reino Unido después del Brexit. Para acceder a un empleo, se regirán por las mismas reglas que los extracomunitarios.

Publicidad

El Gobierno de la primera ministra británica, Theresa May, ha acordado en su última reunión que los ciudadanos de países de la Unión Europea no disfruten de un acceso preferente para trabajar en Reino Unido tras el Brexit.

El Ejecutivo británico, reunido en consejo de ministros el pasado lunes, “respaldó unánimemente un sistema basado en las competencias profesionales en lugar de en la nacionalidad“, ha declarado a la cadena BBC una fuente que no quiso ser citada. Los diarios ‘The Times’ y ‘The Guardian’ publican este martes informaciones en el mismo sentido.

Actualmente, los ciudadanos de los otros 27 países miembros de la UE tienen libertad para vivir y trabajar en Reino Unido bajo las normas europeas de libre circulación de personas, pero esto se terminará con el Brexit, previsto para el 29 de marzo de 2019.

Un informe encargado por el Gobierno británico ha recomendado que en el futuro los trabajadores comunitarios y los extracomunitarios se rijan por las mismas reglas migratorias, dando preferencia a los trabajadores altamente cualificados.

El autor del informe, Alan Manning, del Comité de Asesoramiento sobre Migración, presentó sus resultados al consejo de ministros el pasado lunes. “El Ejecutivo ha acordado que, cuando se termine la libertad de circulación, el Gobierno podrá introducir un nuevo sistema que funcione en el interés del Reino Unido y que ayude a dinamizar la productividad”, ha dicho una portavoz de Downing Street.

Las negociaciones con la UE podrían cambiarlo todo

Se espera que May haga un anuncio sobre las futuras reglas migratorias en el congreso de su Partido Conservador la semana que viene. Sin embargo, cualquier política migratoria posterior al Brexit podría verse afectada por los futuros acuerdos comerciales que establezca Reino Unido.

La UE podría querer negociar la continuidad del trato preferente a sus ciudadanos a cambio de un acceso británico a su mercado único, mientras que otros países podrían buscar exenciones de visados en el marco de acuerdos comerciales.

May ha prometido que incluso si las negociaciones con la UE se van a pique, los derechos de los europeos que viven actualmente en el Reino Unido “estarán protegidos”.

Publicidad

Comentarios