La líder conservadora Kemi Badenoch ha descartado cualquier frente común de la derecha con Nigel Farage y Reform UK. Lo hizo en el discurso de clausura del congreso tory de Birmingham, donde mostró una confianza notable ante su segunda conferencia como presidenta de la formación. «Nos merecemos algo mejor que los políticos de Reform», sentenció ante los delegados.
Badenoch eligió un tono de combate. Anunció que se avecina «una batalla por el alma de esta nación», una lucha política que, según ella, el país no vive desde hace más de medio siglo. En el centro de esa pugna sitúa al primer ministro laborista, Andy Burnham, y a la formación populista de Farage, a la que acusa de acumular escándalos.
Sarcasmo contra los dirigentes de Reform
La dirigente conservadora cargó con ironía contra sus rivales de la derecha. «Hace un año, tomaban las medidas de las cortinas del número 10. Ahora, algunos están tomando las medidas para las cortinas de sus celdas», espetó. Con esa frase aludió a los cargos de Reform UK que están en prisión o bajo sospecha de espionaje y fraude. Repasó además los «grandes éxitos» de infracciones del partido, incluido el «sospechoso regalo personal de 5 millones de libras» a Farage, que investiga la autoridad parlamentaria.
Badenoch también marcó distancias en el terreno identitario. Criticó a los cargos electos de Reform que vinculan nacionalidad con color de piel o etnia. «No quiero vivir en un país dirigido por gente que amenaza a periodistas, que llama traidores a los veteranos y que debate si mis hijos mestizos son ingleses», reprochó. La líder tory nació en Londres, creció en Lagos, hija de padres nigerianos, y se define como «negra, británica y orgullosa» de su país.
Brexit, economía y una estrategia arriesgada
La líder conservadora tachó de «idea terrible» la propuesta de Burnham de reabrir el debate sobre la relación con la Unión Europea, sin descartar un segundo referéndum del Brexit. Con ello refuerza su perfil euroescéptico y alimenta una división que pesará en la próxima campaña.
El congreso se celebró bajo el lema «Una economía fuerte, un futuro fuerte». Badenoch aseguró tener «un plan para enriquecer de nuevo al Reino Unido» y confirmó la eliminación de impuestos en la transmisión de la vivienda familiar y en el primer millón de libras que una pareja deje en herencia. La medida beneficiaría a menos del 5% de la población. Laboristas y Reform advirtieron de que el programa prioriza a los más ricos.
La apuesta de Badenoch tiene riesgos. Tras la derrota de 2024, cuando los tories perdieron 244 escaños, su partido sigue tercero en los sondeos, por detrás de laboristas y Reform. Sin embargo, la dirigente ha mejorado su imagen y registra una popularidad neta de entre 0 y 3 puntos, frente a los 30 negativos del año pasado. Al cerrar la puerta a Farage, apuesta por reconstruir el espacio conservador en solitario, aunque ese camino puede dividir el voto de la derecha y facilitar la victoria del centroizquierda.





























