Josep Borrell ha pasado con nota el examen del Parlamento Europeo para ser nombrado vicepresidente de la Comisión. Con un discurso sobre la diplomacia comunitaria y la necesidad de que sea rápida y contundente, se ganó el apoyo de todos.

Publicidad

La Comisión de Asuntos Internacionales del Parlamento Europeo ha respaldado este martes el nombramiento de Josep Borrell como vicepresidente de la Comisión Europea y como Alto Representante de Política Exterior de la UE. Borrell ha pasado con nota el examen tras su discurso ante los europarlamentarios. Tres horas donde se ganó el apoyo de la comisión al mostrarse partidario de potenciar la voz internacional de la UE. Y de asegurar que la diplomacia comunitaria tenía que tener reacciones rápidas y contundentes.

Borrell quiso dejar claro que no será un mero anfitrión de los consejos de ministros de la UE. Pretende liderar al consejo pese a que es consciente de que sus propuestas pueden ser rechazadas.

El ministro español pasó con nota este examen del Parlamento Europeo, pero no es el último. Aún le falta un paso para tomar posesión de su cargo. El pleno del Parlamento tiene que aprobar al conjunto de la Comisión, presidida por Ursula von der Leyen. La votación requiere de mayoría y se espera celebrar el 23 de octubre. Si el resultado es favorable, el equipo, incluido Borrell, tomará el relevo de la comisión de Jean-Claude Juncker.

Consejo Europeo

El acuerdo del Consejo Europeo ha propiciado el ascenso de Borrell hasta la vicepresidencia de la Comisión. El reparto de tareas sentó las bases del tripartito en el que se apoyará esta legislatura europea después de que populares y socialistas perdieran por primera vez el control conjunto de la UE.

La alianza, de hecho, necesitó del apoyo de los Verdes, ya que muchas decisiones requieren el aval de dos tercios del Parlamento Europeo. Un límite que solo se alcanza con cuatro grupos parlamentarios a día de hoy.

Borrell pasaba el examen tras hacer alarde de conocimiento sobre el cargo. También supo encajar a la perfección las preguntas incómodas. Mantuvo la serenidad antes las dudas de algunos parlamentarios. Aunque tiene que agradecer la suavidad del ‘interrogatorio’. Una muestra de que populares y socialistas parecen haber limado asperezas.

Publicidad

Comentarios