Síguenos en redes

¿Qué deseas buscar?

Mundo

Zelenski y Putin libran una guerra de cerebros: inteligencia artificial y drones autónomos redefinen el frente ucraniano

Ucrania y Rusia compiten por la supremacía tecnológica en el frente mediante inteligencia artificial y drones autónomos que ya deciden objetivos, coordinan ataques y han logrado rendiciones sin un solo soldado presente

El Servicio de Seguridad de Ucrania en una demostración de una nueva generación de legendarios drones marítimos Sea Baby. Foto: ©Servicio de Seguridad de Ucrania.

Dos soldados rusos se rindieron en julio de 2025 en la región de Járkov sin que ningún ucraniano los apuntara. Un robot llegó arrastrándose con 30 kilos de explosivos, precedido por otro que había despejado el camino. No había salida. Alzaron un cartón manuscrito: «Queremos rendirnos». Ese episodio, que Volodímir Zelenski solo confirmó a mediados de abril, ilustra hasta dónde ha llegado la integración de la inteligencia artificial y los drones autónomos en la guerra. Y lo que viene después promete ser todavía más disruptivo.

El margen de vida útil de cualquier innovación tecnológica en el frente se ha comprimido a entre tres y seis meses, según datos de Brave1, la plataforma gubernamental ucraniana que coordina la industria de defensa tecnológica. En muchos casos, ese plazo ya es menor. La velocidad lo es todo.

Fedorov y Budánov marcan la hoja de ruta

El ministro de Transformación Digital de Ucrania, Mijailo Fedorov, tiene un objetivo claro: «superar a Rusia en cada ciclo tecnológico». El jefe de inteligencia militar, Kirilo Budánov, va más allá y advierte de que el aumento cuantitativo de drones «ya no resuelve el problema de raíz». La siguiente etapa, dice, es «la integración completa de la inteligencia artificial» con sistemas capaces de identificar objetivos y maniobrar de forma independiente. Lo anunció el 23 de abril en el Foro de Seguridad de Kiev, donde también anticipó «regalos tecnológicos» destinados al enemigo.

Para articular esta transición, el Ministerio de Defensa ucraniano creó hace apenas un mes su propio Centro de Inteligencia Artificial, cuyo primer director es Danylo Tsvok, de 35 años. En una entrevista con la agencia AP, Tsvok subraya que la IA permite «automatizar partes de la cadena de ataque» y reduce la dependencia de comunicaciones estables y controles manuales. Su diagnóstico es contundente: «No es solo una ventaja competitiva. Se trata de nuestra supervivencia».

Los datos respaldan esa urgencia. Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales firmado por la académica Kateryna Bondar señala que los drones con navegación autónoma gestionada por IA elevan la tasa de éxito en el ataque a objetivos del 10-20% hasta alrededor del 70-80% en determinados escenarios. Según cifras presentadas por Zelenski, el 96% de las bajas rusas en marzo fueron causadas por drones.

Delta, Vezha y los enjambres que se comunican

Más de 1.000 kilómetros de frente caben en una pantalla. Eso es Delta: el sistema nervioso digital del Ejército ucraniano. Funciona como un Google Maps en tiempo real donde drones registran movimientos en tierra y conectan frente y retaguardia al instante. Su núcleo es Vezha, un agente de inteligencia artificial capaz de procesar hasta 50.000 transmisiones de vídeo simultáneas, según la plataforma gubernamental United24. Delta ya participó en el ejercicio Repmus 2025 de la OTAN sobre operaciones con drones en entornos marítimos, confirmando su compatibilidad con los estándares de la Alianza.

La siguiente frontera son los enjambres. En septiembre de 2024, ‘The Wall Street Journal’ documentó cómo un trío de drones ucranianos coordinó de forma autónoma el momento exacto del ataque sobre una posición rusa. El software usado fue desarrollado por la empresa local Swarmer. En el lado ruso, el CEO de MaXon Systems, Oleksii Solntsev, afirma que algunos drones Shahed ya intercambian información entre sí.

Ambos bandos enfrentan, sin embargo, el mismo cuello de botella: la escasez de microelectrónica. Una filtración del 17 de abril recoge las palabras de una funcionaria del Ministerio de Industria ruso: «El 90% de los componentes eléctricos son siempre materias primas extranjeras. Simplemente no se producen en Rusia». Budánov admite el mismo problema en Ucrania.

El ingeniero ucraniano Yaroslav Azhnyuk resume el horizonte con una pregunta inquietante: «Enjambres de drones autónomos que transportan a otros drones autónomos para protegerlos contra drones autónomos que intentan interceptarlos, controlados por agentes de IA supervisados por un general humano en algún lugar. ¿Cómo te proteges de eso?». Las respuestas, de momento, también las busca la máquina.

Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puede interesarte

Mundo

La comitiva empresarial que Trump ha llevado a Pekín reúne a 16 grandes ejecutivos de tecnología, finanzas y aeroespacial, desde Elon Musk y Tim...

Mundo

Xi Jinping lleva a Trump al Templo del Cielo de Pekín, el recinto imperial vedado a los turistas, en la antesala de la cumbre...

Mundo

Carlos III leyó los 35 proyectos de ley del Gobierno de Starmer en la apertura del Parlamento británico, mientras Westminster debate abiertamente si el...

Mundo

Trump tilda de «basura» la respuesta de Irán a su propuesta de paz y advierte que la tregua agoniza, mientras el Estrecho de Ormuz...

Mundo

EE.UU. y Dinamarca negocian en secreto la apertura de tres bases militares en Groenlandia como vía diplomática para calmar las amenazas de Trump sobre...

Actual

El hantavirus vuelve a encender las alarmas en España tras nuevos focos en zonas rurales, poniendo en evidencia las carencias en salud pública, la...

Mundo

Más de cincuenta diputados del Partido Laborista exigen la dimisión de Starmer o que fije una fecha para abandonar el cargo antes de septiembre,...

Mundo

Starmer reconoce una derrota histórica en las elecciones locales mientras Reform UK y Farage arrasan en territorios que nunca habían estado a su alcance,...