La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha defendido este jueves que la UE necesita un ‘Plan Marshall’ de inmediato para salvar la crisis provocada por el Covid-19. Y ha señalado un presupuesto común para los próximos siete años. Los 27 aún tienen que negociarlo pero es, ha dicho, el “único instrumento” con el que responder a la urgencia.
“El presupuesto europeo será el buque insignia de la recuperación y por ello el de los próximos siete años debe ser diferente a lo que habíamos imaginado”, ha dicho. Von der Leyen prepara ya un borrador para el marco financiero plurianual. En un periodo que abarcará de 2021 a 2027. Y lo hace junto al presidente del Consejo Europeo, Charles Michael.
Servirá para dar respuesta a la crisis por la pandemia. Y previsiblemente será discutido por los líderes en la cumbre telemática del próximo jueves. “Utilizaremos la fortaleza del presupuesto europeo en su conjunto para incentivar la enorme inversión que requerimos de cara a reconstruir el Mercado Único tras el coronavirus”, ha dicho Von der Leyen.
Después, ha explicado que el objetivo es concentrar los esfuerzos al inicio en impulsar inversiones.
Crisis distinta
Von der Leyen ha subrayado que esta crisis es “distinta a cualquier otra”. Golpea “con igual gravedad a empresas perfectamente viables”. Por eso, ha abogado por soluciones “innovadoras” que sirvan para desbloquear “las enormes” inversiones públicas y privadas.
La presidenta de la CE ha defendido que la recuperación hará a Europa “más resiliente, ecológica y digital”. Y que se protegerá a la industria y la economía, al tiempo que se tiene que preparar para “una nueva realidad”.
“En este nuevo mundo, Europa deberá permanecer unida contra viento y marea”, ha defendido en un discurso cargado de unidad. Y ha pedido que se dejen de lado “las antiguas divisiones, disputas y recriminaciones”. “Es hora de salir de nuestras posturas atrincheradas”, ha insistido.
Disculpas a Italia
En su intervención, Von der Leyen ha aprovechado para para criticar de nuevo la falta de coordinación y solidaridad entre los socios cuando aparecieron los primeros casos de coronavirus en Italia.
“Es cierto que nadie estaba realmente preparado para esto, pero también es cierto que hubo demasiadas ausencias cuando Italia necesitó ayuda en los primeros momentos”, ha lamentado. Por eso, ha dicho, es “de justicia”, que la UE pide en bloque “perdón de todo corazón” a los italianos. Y que esa disculpa se traduzca, además, en un “cambio de actitud” de los socios.
