Estados Unidos ha visto cómo Rusia y China han bloqueado su resolución contra Nicolás Maduro, a quien querían exigir formalmente la convocatoria de elecciones. Es la tercera vez en un mes que la ONU debate sobre el conflicto en Venezuela.

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La última sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha sido tensa. Lo ocurrido este pasado jueves en el Consejo ha escenificado un claro enfrentamiento entre las grandes potencias mundiales.

Estados Unidos ha visto cómo Rusia y China han vetado su propuesta sobre Venezuela. Dicha resolución exigía al régimen de Nicolás Maduro el acceso de ayuda humanitaria y la convocatoria inmediata de elecciones.

Por otro lado, el texto alternativo ruso que urgía el respeto de la soberanía venezolana, tampoco ha conseguido los votos necesarios en el Consejo de Seguridad.

Tercera reunión en un mes

El reciente Consejo celebrado este pasado jueves denota la preocupación de la ONU sobre el estado actual de Venezuela. Concretamente, el órgano que vela por la paz y la seguridad mundial es la tercera vez que opera en un mes.

Washington, que respalda al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, ha recibido los nueve votos necesarios para que su borrador fuera aprobado. Sin embargo, Rusia y China, que apoyan a Maduro, han recurrido a su poder de veto en el seno del Consejo de Seguridad.

La resolución de EEUU

El texto estadounidense señalaba a Maduro como único responsable del derrumbe económico del país sudamericano. Estados Unidos planteaba que se permitiese el ingreso de ayuda humanitaria y que se convocasen “elecciones libres, justas y creíbles” con presencia de observadores internacionales.

Del mismo modo, solicitaba que Antonio Guterres, secretario general de la ONU, apoyase “la restauración pacífica de la democracia y el Estado de derecho”. Por último, Estados Unidos subrayó la importancia de garantizar la seguridad de los diputados y miembros de la oposición.

Durante el Consejo de Seguridad, Elliott Abrams, enviado estadounidense para Venezuela, respondió al canciller venezolano, Jorge Arreaza. El pasado martes, Arreaza denunció a EEUU y a sus aliados de utilizar la crisis humanitaria como pretexto de intervención militar en su país. Frente a estas acusaciones, Elliott Abrams recalcó que “la solución a la miseria y la tiranía” del régimen de Maduro es convocar elecciones.

Rusia

El embajador ruso, Vasily Nebenzya, ha afirmado que “lo más importante es que los venezolanos resuelvan los problemas por si solos”. Además, ha agregado que si la resolución de EEUU se hubiera adoptado habría sido un hecho “extraordinario” por “ignorar al presidente de un país y nombrar a otro”.

“Lo único que desea la Casa Blanca es que haya un cambio de Gobierno en Venezuela con la excusa de una intervención militar”, ha sentenciado el embajador ruso.

La resolución

El proyecto ruso para atajar la crisis en Venezuela era muy distinto. En su texto, Rusia eludió la situación humanitaria y se centró en evidenciar la inquietud por los “intentos de intervención en asuntos internos”. También denunció “las amenazas de uso de la fuerza”.

Por consiguiente, Rusia pedía una “solución política” y “pacífica” de la crisis. Y no escatimó en reconocer a Maduro como el único autorizado para solicitar la asistencia.

Francia

El embajador francés, François Delattre, ha votado en contra de la resolución rusa. Delattre ha insistido en que la “crisis política requiere una respuesta política”. “Es importante promover una solución pacífica y evitar el uso de la fuerza”, ha dicho.

Francia ha apoyado la resolución de EEUU. Delattre considera que el texto no respresenta ningún intento de minar la soberanía de Venezuela. Por otro lado, ha rechazado el borrador presentado por Rusia. Según Delattre “no refleja la realidad por la que atraviesa el país”. “Nadie puede negar la crisis humanitaria que atraviesa la región”, ha sentenciado el francés.

Reino Unido

Karen Pierce, representante británica, ha incidido en que la situación es “extremadamente triste”. La embajadora de Reino Unido ha tildado de decepcionante la evidente desunión de naciones frente a la situación venezolana.

Pierce no cree que esta ruptura meta a la ONU en un callejón sin salida. Por ello, la embajadora cree que “debemos tratar que llegue la ayuda y logar una solución democrática” a la crisis. Es la gran esperanza de Venezuela”, ha dicho la embajadora.

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