Con la última incorporación tecnológica al nuevo bloque quirúrgico que la Fundación Jiménez Díaz estrenó el pasado otoño, dotado con la tecnología de imagen más avanzada del panorama sanitario nacional, el hospital acaba de iniciar su Programa de Cirugía Robótica con un recién estrenado sistema Xi Da Vinci, la más evolucionada plataforma disponible para realizar cirugía robótica mínimamente invasiva.

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El último modelo del robot quirúrgico añade ventajas añadidas a los beneficios que este tipo de abordaje ya ofrecía a la cirugía, antes, durante y después de la misma: mayor precisión y seguridad, incisiones más pequeñas, menor sangrado y necesidad de transfusiones, y menos dolor postoperatorio, riesgo de infección postquirúrgica, y tiempo de hospitalización y de recuperación.

En concreto, el sistema Xi facilita una visión 3D aumentada hasta diez veces, asegurando la claridad y precisión de los detalles anatómicos, elimina el temblor fisiológico y los movimientos involuntarios del cirujano, tiene cuatro brazos robóticos que permiten al especialista controlar autónomamente hasta tres instrumentos y una óptica, y utiliza pinzas con tamaños de 8 mm, dando libertad de movimiento en siete ejes y una rotación de 3600.

Asimismo, el nuevo modelo de robot tiene un láser de posicionamiento que optimiza la posición de los brazos robóticos según la intervención seleccionada, permite una cirugía multicuadrante -es decir, efectuar intervenciones más complejas sobre órganos ubicados en cuadrantes diferentes, sin modificar la posición del robot y del paciente-, y está integrado con el sistema FireFly, un filtro de luz que permite visualizar en tiempo real imágenes de alta resolución del flujo vascular y microvascular de los tejidos.

Consola quirúrgica, carro del paciente y torre de control del sistema Xi Da Vinci
Consola quirúrgica, carro del paciente y torre de control del sistema Xi Da Vinci

Esto se traduce, para los cirujanos, en un acceso más fácil a anatomías complicadas, una mejoría en la radicalidad oncológica y una mayor precisión reconstructiva y, para los pacientes, en mejores resultados, mayor comodidad y, en definitiva, una mejor experiencia en la intervención.

Su compatibilidad con otras tecnologías presentes en los quirófanos de todo el mundo y la posibilidad que ofrece de utilizar la tecnología Single-Site (un único acceso, a través del ombligo, que optimiza la estética) son otras de las ventajas de este nuevo sistema que, además, permite conectar una segunda consola para que dos cirujanos puedan realizar juntos la cirugía, aumentando así la eficiencia en la formación, reduciendo la curva de aprendizaje y permitiendo la asistencia quirúrgica; y facilita la formación a través de un simulador virtual.

Primeras y exitosas intervenciones en la Jiménez Díaz

Esta tecnología, susceptible de aplicar y beneficiar a numerosas especialidades quirúrgicas, ha comenzado a emplearse ya en la Fundación Jiménez Díaz en dos intervenciones urológicas -realizadas por los doctores Ramiro Cabello y Cristina Quicios, del Servicio de Urología- y una tercera de cirugía torácica -llevada a cabo por los doctores Ignacio Muguruza y Pablo Fernández, del Servicio de Cirugía Torácica-, resultando en todos los casos exitosas, con una favorable evolución y recuperación de los pacientes intervenidos, que fueron dados de alta tras estancias hospitalarias muy cortas.

“El último modelo del robot quirúrgico Da Vinci, el Xi, es un avance más hacia la cirugía mínimamente invasiva para muchas especialidades”, destaca el Dr. Cabello. Y es que, tal y como subraya, aporta la ventaja para el cirujano de una “mayor precisión para poder realizar operaciones más complejas” y, para el paciente, “un menor trauma quirúrgico, al realizar la intervención a través de pequeñas incisiones, lo que permite acelerar su recuperación y facilitar su capacidad para volver a su vida normal”.

Beneficios igualmente claros para el Dr. Muguruza, quien apunta otros como la calidad y ángulo de la cámara, “que facilita la preparación y realización de los procedimientos”, la mayor sencillez y rapidez que modelos anteriores del robot en la colocación de los puertos, la posibilidad de formar y entrenar con el simulador, y la disponibilidad de máquinas grapadoras articuladas con control robotizado, “esenciales en las resecciones pulmonares, que se ven así facilitadas”.

Doctores Muguruza y Fernández (3º y 2º por la izquierda) junto al resto del equipo que realizó la intervención de Cirugía Torácita con el nuevo Da Vinci
Doctores Muguruza y Fernández (3º y 2º por la izquierda) junto al resto del equipo que realizó la intervención de Cirugía Torácita con el nuevo Da Vinci

En las dos especialidades serán varias las patologías más beneficiadas e intervenidas con este sistema, como el cáncer de próstata, el carcinoma renal y vesical y los prolapsos pélvicos, en el caso de la Urología, y los tumores de mediastino anterior y posterior, las timectomías en casos de miastenia gravis y las resecciones pulmonares en pacientes con cáncer de pulmón y otras patologías, en el de la Cirugía Torácica.

Además, a los ámbitos de los doctores Cabello y Muguruza en el uso del nuevo Da Vinci de la Fundación Jiménez Díaz están previstos sumarse la cirugía colorrectal, la ginecológica y otras especialidades.

Última evolución de la cirugía mínimamente invasiva

El Da Vinci es la última evolución de la cirugía mínimamente invasiva para el abordaje de patologías complejas y, desde su lanzamiento en 1999, el número de intervenciones realizadas con este sistema robótico ha ido incrementando hasta superar, en 2018, el millón de operaciones en todo el mundo (un 12 por ciento más que el año anterior) y las 5.6000 en España (lo que supone un crecimiento del 48 por ciento respecto a 2017). Su diseño, formado por tres componentes, la consola quirúrgica, el carro del paciente y la torre de visión, permite al cirujano operar manipulando un robot a distancia, desde la consola instalada dentro del quirófano, que transforma el movimiento de sus manos en impulsos y movimientos que son canalizados a los brazos robóticos.

El sistema Xi Da Vinci constituye la última incorporación tecnológica al bloque quirúrgico de la Fundación Jiménez Díaz, que también cuenta con dos quirófanos híbridos, un quirófano comunicado con resonancia magnética intraoperatoria de alto campo y cuatro quirófanos polivalentes. En total, ocho salas de intervención que abarcan más de 1.000 metros cuadrados y conforman la primera fase de construcción de la nueva área quirúrgica del hospital, y que se completará este año con una segunda zona con otros tantos quirófanos.

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