Óscar Ramos Alonso, director del Centro de Estudios de Asia de la Universidad de Valladolid, recibe de manos del embajador de Japón en España, Masashi Mizukami, la Orden del Sol Naciente.

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El embajador de Japón en España, Masashi Mizukami, celebró el pasado viernes en su Residencia en nombre del emperador Akihito, la solemne ceremonia de imposición de la Orden del Sol Naciente, Rayos Dorados con Escarapela, al profesor Óscar Ramos Alonso, director del Centro de Estudios de Asia de la Universidad de Valladolid (UVA). El condecorado se hace merecedor de este galardón por su “contribución a la promoción del entendimiento mutuo y del intercambio académico entre Japón y España”.

El embajador destacó del homenajeado su “impecable trabajo” docente e investigador desde el CEA de la UVA. El primer director de este centro, el profesor José María Ruiz, también recibió la Orden del Sol Naciente (2003) y el propio CEA fue premiado con la distinción del ministro de Asuntos Exteriores de Japón (2007), ya bajo la dirección del profesor Ramos.

También resaltó su generosa colaboración con la Embajada del Japón en la promoción de programas de becas e intercambio de jóvenes investigadores. Calificó al profesor Ramos como “modelo de eficacia” y señaló que es “un privilegio contar con su apoyo” por su labor difusora sobre Japón mediante innumerables publicaciones, seminarios, conferencias, cursos y clases dentro y fuera de la UVA.

Desde el próximo septiembre, la UVA impartirá el Máster de Relaciones Internacionales y Estudios Asiáticos, que será el primero de España centrado en Asia desde el punto de vista de las Relaciones Internacionales. El embajador auguró que tendrá “diversas salidas al mercado laboral” por centrarse en “estudios de comercio, relaciones internacionales, derecho internacional público y privado” y agradeció al profesor Ramos su esfuerzo por implementarlo.

Por su parte, el profesor Ramos agradeció el galardón en nombre de todo su equipo y aseguró que la japonesa es su segunda cultura. A este respecto recordó uno de sus muchos viajes por Asia. Recorrió en diferentes etapas varios países, pero al llegar a Japón pensó: “Ya estoy en casa”

La Orden del Sol Naciente se concede tanto a ciudadanos japoneses como a extranjeros que alcanzaron logros destacados en su actividad profesional en pos de mejoras sociales o culturales. en el fortalecimiento de las relaciones internacionales de Japón o en la promoción de la cultura japonesa.

DISCURSO ÍNTEGRO DEL PROFSOR ÓSCAR RAMOS

Éste es el discurso completo que pronunció el profesor Óscar Ramos tras recoger la Orden del Sol Naciente:

Buenas tardes,

Embajador, señoras y señores,

En mayo de 1993 el Consejo de Gobierno de la Universidad de Valladolid, a instancia de José María Ruiz, quien residió muchos años en Japón, como docente en la prestigiosa Universidad Sofía, aprueba la creación del Instituto de Estudios Japoneses,  como la primera institución universitaria de España dedicada a los estudios de Japón y la segunda dedicada a Asia, sólo por tres meses, ya que tres meses antes se creó el CEAO de la Universidad Autónoma de Madrid.

En el año 2000 se transforma en el actual Centro de Estudios de Asiaporque nos lo demandaba la universidad. Eso sí, Japón siguió siendo el eje central del mismo.

Por tanto llevamos más de 25 años dedicados a un país y a una cultura que nos apasiona. Particularmente para mí, es mi segunda cultura.

Hemos hecho una labor ingente de divulgación cultural, investigación, publicaciones  y enseñanza del idioma, sin olvidarnos de la docencia a través de cursos, seminarios y alguna que otra asignatura dedicada al país.

También somos los responsables académicos de la enseñanza del japonés del Centro de Idiomas de nuestra Universidad.

En el próximo curso académico ponemos en marcha el Máster en Relaciones Internacionales y Estudios Asiáticos, pionero en España,  donde solamente se estudian tres países: China, India y, por supuesto, Japón.

Esta es la primera etapa en un largo proceso que estamos iniciando en la consolidación de los estudios sobre Japón.

La siguiente es la implantación del Grado en Relaciones Internacionales y Estudios Asiáticos, también dedicado exclusivamente a los tres países mencionados.

La última se dará con la creación de un buscado departamento en Estudios Orientales.

Durante estos 25 años hemos realizado un inmenso catálogo de actividades que nos han supuesto muchos esfuerzos y sacrificios.

Por esto, hoy, cuando se me entrega esta condecoración he de decir que es la condecoración a todo un equipo: los miembros del Centro de Estudios de Asia.

Ha sido la labor conjuntada y desinteresada de todos lo que nos ha permitido presumir de lo que hemos hecho. Expreso mi gratitud a todos ellos, hoy, aquí presentes. Una parte importante de los rayos dorados de este Sol Naciente son suyos.

Doy las gracias a todos. Pero entre ellos quiero tener presentes a dos personas, no porque hayan hecho más sino por lo que han hecho.

Pilar Garcés, actual directora General de Universidades de Castilla y León, que sigue siendo la coordinadora de Japón del Centro. No ha podido estar aquí porque ahora mismo está regresando de Budapest.

Mucho de lo que se ha hecho sobre Japón se le debe a ella.

La otra persona es Amor Cumbreño quien hasta hace dos años, y desde que ocupo la dirección, ha sido la secretaria del Centro. Ella ha realizado la labor más ingrata, la administrativa.

Hoy iba a estar aquí pero la rotura de un metatarsiano hace que esté inmovilizada en Segovia.

Quiero expresar mi agradecimiento a los compañeros de la Facultad de Comercio porque me has apoyado y alentado y porque han permitido mis invasiones japonesas año tras año aun provocando distorsiones en su docencia.

La universidad nos ha apoyado en todo momento fuera cual fuera el equipo rectoral de turno.  Hoy están presentes dos ex-vicerrectores y la actual vicerrectora de Internacionalización.

Sería incorrecto no  expresar mi agradecimiento a mi familia. Ellos han padecido mis continuos viajes por Asia o por España, mis ausencias y mi poca dedicación y que, un día sí y otro también, año tras año, llevara japoneses a almorzar o a cenar.

Antes de finalizar deseo tener unas palabras para los fallecidos por las recientes inundaciones acaecidas en Japón.

Por último, deseo expresar mi agradecimiento a todo el personal de la Embajada, actual y pasado: embajador, ministro, consejeros y coordinadores ya que, en forma desprendida y desinteresada, nos han apoyado y animado desde siempre, más de lo que merecemos. Nos han perdonado errores e incorrecciones.

En 2007 ya nos expresaron su gratitud cuando el Ministerio de Asuntos  Exteriores de Japón nos otorgó su reconocimiento (en la categoría instituciones).

Siempre nos han dado más de lo que han recibido que ha sido poco. Les tenemos siempre al lado.

Como ya comenté en esta casa, hace relativamente poco, en uno de mis viajes por Asia Oriental, pasando primeramentepor Taiwán y después por Corea, al llegar al aeropuerto de Narita, en Tokio, me surgióun pensamiento, casi en forma instintiva, que me dejo impactado.

Porque aunque uno admire profundamente la cultura japonesa y a los japoneses siempre ha de considerarse –como en cualquier otro país–un extranjero.

El pensamiento fue este: ya estoy en casa.

Muchas gracias.

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