El presidente estadounidense, Donald Trump, da más credibilidad a Vladímir Putin que a sus propios servicios de inteligencia con respecto a la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 que le llevaron a la Casa Blanca, interferencia que Moscú niega.

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La defensa que ha hecho el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la rueda de prensa con su homólogo ruso, Vladimir Putin, de la postura rusa negando cualquier injerencia en las elecciones presidenciales de 2016 ha desatado una tormenta política en Estados Unidos con críticas de pesos pesados republicanos, incluso de los considerados cercanos al presidente.

Trump ha dejado claro que da más credibilidad a las declaraciones de Putin que a las conclusiones de sus servicios de inteligencia y a la investigación del fiscal especial Robert Mueller. Para él, todo eso sólo es “una caza de brujas”. “El presidente Putin me ha dicho que no ha sido Rusia y yo no veo ninguna razón para que lo haya sido”, ha apuntado.

El director de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Dan Coats, ha subrayado que en sus informes para Trump han sido “claros” con respecto a la cuestión de Rusia y sus “acciones activas y generalizadas para socavar nuestra democracia”.

Hillary Clinton, su rival en aquellas elecciones, en la víspera había preguntado a Trump si sabía “en qué equipo juega”. Ahora ha lanzado un mensaje demoledor en forma de autorespuesta: “Ahora ya lo sabemos”.

Para el senador John McCain, presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado, la cumbre de Helsinki ha sido “un error trágico”. “El presidente Trump no solo no dijo la verdad de un adversario, sino que cuando se dirigía al mundo en nombre de Estados Unidos, nuestro presidente no defendió todo lo que nos hace lo que somos: una república de personas libres dedicada a la causa de la libertad dentro y fuera del país”. Ha sido “una de las intervenciones más desgraciadas de un presidente estadounidense que puedo recordar”, ha apostillado.

El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, el republicano Bob Corker, ha criticado que la postura de Trump hace quedar a Estados Unidos como un “pelele”. “Los comentarios del presidente nos hacen quedar más como un pelele. Eso me decepciona”, ha afirmado en declaraciones a la CNN.

“Tenía la oportunidad de defender a nuestras agencias de inteligencias, que trabajan para él. Es decepcionante y triste que las haya equiparado a lo que dice Putin“, ha argumentado. “No sé por qué el presidente sigue negando lo que ocurrió”, en referencia a la injerencia rusa en las elecciones. “No creo que este sea un buen momento para nuestro país”, ha apostillado.

El presidente de la Cámara de Representantes -portavoz republicano en la Cámara-, Paul Ryan, ha subrayado que “no hay equivalencia moral entre Estados Unidos y Rusia”: “No cabe duda de que Rusia intervino en nuestras elecciones ni de sus continuos intentos de socavar la democracia aquí y en todo el mundo”.

“No solo son las conclusiones de la comunidad de inteligencia estadounidense, sino también del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes”, ha subrayado. Trump “debe valorar que Rusia no es nuestro aliado” ya que “sigue siendo hostil a nuestros valores e ideales más básicos”. “Estados Unidos debe concentrarse en que Rusia rinda cuentas y en poner fin a sus viles ataques contra la democracia”, ha apuntado.

Uno de los senadores más cercanos a Trump, Orrin Hatch, ha subrayado que ya está probada la intervención rusa en las elecciones. “Rusia interfirió en las elecciones de 2016. Los servicios secretos están de acuerdo en esto. Desde el presidente para abajo todos debemos hacer lo que podamos para proteger nuestra democracia asegurándonos de que las elecciones futuras no sufran la influencia o interferencia extranjera, diga lo que diga Vladimir Putin o cualquier otro agente extranjero”, ha argumentado.

Otro senador republicano, Jeff Flake, ha calificado de “vergonzosas” las palabras de Trump. “Nunca creí que vería un día en el que nuestro presidente se presentara junto al presidente ruso y culpara a Estados Unidos por una agresión rusa. Es una vergüenza”, ha apuntado Flake también en Twitter.

Pero no son los únicos compañeros de partido en cargar contra él. El senador Mitt Romney sigue considerando a Rusia “el adversario geopolítico número uno” de EEUU y considera las declaraciones de Trump “vergonzosas y perjudiciales” que “rebajan nuestra integridad nacional y nuestra credibilidad global”.

“IRREFLEXIVO, PELIGROSO Y DÉBIL”

La oposición demócrata también ha arremetido contra Trump por “fortalecer a nuestros adversarios y debilitar nuestras defensas y las de nuestros aliados”, en palabras del portavoz demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

“Que el presidente de Estados Unidos se haya puesto del lado del presidente Putin y en contra de las fuerzas de seguridad estadounidenses, de las autoridades de la Defensa estadounidense y de las agencias de inteligencia estadounidenses es irreflexivo, peligroso y débil. El presidente se está poniendo por encima de nuestro país“, ha afirmado Schumer en un hilo en Twitter.

También el portavoz demócrata en la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, ha cargado contra Trump y sus comentarios que, considera, dan “luz verde” a Putin para interferir en las ‘midterm’, las elecciones estadounidenses de mitad de mandato que se celebrarán en noviembre.

“El presidente Trump acaba de atacar a nuestras agencias de inteligencia y a las fuerzas de seguridad por hacer su trabajo mientras estaba de pie junto a un dictador que intervino en nuestras elecciones para conseguir que Trump fuera elegido”, ha denunciado.

Y el exdirector de la CIA James Comey, con el que mantiene una guerra: “Hoy es el día en que un presidente de EEUU compareció en el extranjero junto a un asesino mentiroso y se negó a respaldar a su propio país. Los patriotas deben alzarse y rechazar el comportamiento de este presidente“.

“ESTE NO ERA EL PLAN”

Una fuente directamente implicada en la reunión de Helsinki y citada por la cadena CNN ha explicado que “este no era el plan”. La idea era que Trump fuera agresivo con Putin en lo que respecta a la injerencia rusa en las elecciones y que en la rueda de prensa el mandatario estadounidense hiciera lo que en otras ocasiones, “pivotar”. “Este no era el plan”, ha insistido la fuente.

Tras esta tormenta política, Trump ha expresado en su cuenta en Twitter su confianza en los servicios secretos estadounidenses. “Como he dicho hoy y muchas veces antes, ‘tengo una GRAN confianza en MI gente de inteligencia’. Sin embargo, también reconozco que para construir un futuro mejor no podemos centrarnos exclusivamente en el pasado. Somos las potencias nucleares más grandes del mundo. ¡Tenemos que llevarnos bien!“, ha argumentado.

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