Una chica de 12 años afectada de escoliosis idiopática del adolescente, fue intervenida quirúrgicamente en Barcelona recientemente para tratar la grave desviación de su columna vertebral. La operación fue todo un éxito. Ha podido reincorporarse a su vida normal y practicar cualquier tipo de actividad física sin sentir dolor en su espalda en sólo un mes de postoperatorio. Tradicionalmente, esto no hubiera sido posible.

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Corregir la escoliosis o curvatura lateral de la columna vertebral tiene como consecuencia sacrificar la movilidad de la columna. Sin embargo, la técnica conocida como corrección anterior de la escoliosis ha superado esta limitación. Muy pocos centros internacionales realizan esta técnica, al ser muy novedosa y requerir de varios años de formación. Desde marzo de 2019 el prestigioso equipo de neurocirujanos formado por el doctor Bartolomé Oliver y el doctor Roberto Lastra en colaboración con el doctor Juan Carlos Rodríguez Olaverri, cirujano traumatológico pediátrico especializado en columna, están realizando esta intervención en Barcelona. Siendo ya  6 las intervenciones de este tipo realizadas en conjunto hasta la fecha. El doctor Olaverri, director del Scoliosis Spine Center, lleva ya años desarrollando esta técnica quirúrgica, habiendo  realizado más de una treintena de estas operaciones, con óptimos resultados.

La escoliosis puede ocurrir a cualquier edad, pero el tipo más común, la escoliosis idiopática del adolescente, es la que puede suceder a partir de los 10 años. En la mayoría de los pacientes el principal problema es el dolor y la deformidad que produce. La corrección anterior de la escoliosis está indicada para este tipo de pacientes.

Tal y como explica el neurocirujano Bartolomé Oliver, con la nueva técnica se coloca una prótesis que corrige la desviación de la columna mediante una serie de cuerdas elásticas que permiten el movimiento normal. “El sistema se llama reflect. Se ponen unos tornillos en las vértebras y una cuerda que, al ser elástica, mantiene el movimiento, pero corrige la deformidad”. En cambio, la técnica convencional-conocida como artrodesis toracolumbar – funciona de forma distinta. Según asegura el neurocirujano Roberto Lastra, en la técnica clásica se coloca una prótesis rígida que quita el dolor y corrige la curvatura, pero a cambio de no poder mover la columna. “En la artrodesis – continua este especialista – se colocan barras metálicas rígidas que se quedan en el paciente de por vida. Eso es lo que restringe el movimiento y hace que se produzca la fusión ósea, donde todas las vértebras quedan fijadas”.

Conservar el movimiento de la columna no es la única ventaja  de esta técnica. Permite una mejor estética de la cirugía. “En la técnica convencional – indica el doctor Bartolomé Oliver – tienen una herida que recorre toda la espalda mientras que aquí son mucho más pequeñas que quedan debajo del brazo”. A su vez, es una técnica menos agresiva desde el punto de vista del trauma quirúrgico. “Al mes de la operación pueden estar haciendo actividad normal. Con la técnica tradicional lograr esto requiere de muchos meses de recuperación”.

Los resultados de esta técnica son permanentes y la tasa de reintervención es más baja que con la cirugía clásica, de solo un 3%. De forma que de los más de 30 casos intervenidos en ninguno ha sido necesario reintervenir. “La única limitación es que no puede practicarse en escoliosis degenerativas”, concluye Oliver.

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