Con el objetivo de tratar las controversias más frecuentes en las consultas de niños y de intentar detener numerosos bulos, el Hospital General de Villalba, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, celebró recientemente su I Jornada Actualización en Pediatría bajo el lema “Crónicas Villalbinas 2019”.

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Tal y como comenta el Dr. Roi Piñeiro, jefe del Servicio de Pediatría del centro, las pseudociencias son uno de los problemas que afectan actualmente a la Medicina, ya que una cuarta parte de la población confía en ellas y, en España, el 3 por ciento de los niños no recibe las vacunas por decisión de sus padres. “Es un problema que afecta a la salud individual, pero también a la salud pública; por eso los pediatras no debemos mirar para otro lado”, defiende.

“Nuestra principal labor debe ser la de fomentar la buena educación en salud pediátrica según lo recomendado por sociedades médicas y por la evidencia científica”, indica por su parte la Dra. María De la Parte, jefa asociada del mismo servicio y especialista también en Cardiología Pediátrica. En esta misión, las redes sociales y los medios de comunicación se erigen como una herramienta fundamental para dar información veraz a los pacientes y a sus familiares.

Probióticos y prebióticos en niños, y TDAH

“Existen numerosos argumentos a favor y también evidencia científica que avala el uso de los probióticos y prebióticos en niños para mejorar o prevenir determinadas enfermedades”, afirma la Dra. De la Parte. Sin embargo, estos productos no sirven para todo. “Eso los convertiría en terapias demasiado cercanas a la homeopatía u otras pseudociencias”, completa el Dr. Piñeiro.

Por tanto, los profesionales sanitarios que atienden a niños deben tener suficiente capacidad crítica para continuar y mantener la investigación sobre los mecanismos de acción de ambos, las repercusiones de su uso en la inmunidad, el intestino, la alergia y los efectos favorables nutricionales. “Hay mucho estudiado, pero también falta mucho por estudiar. Constituyen una magnífica herramienta en el arsenal terapéutico de la Pediatría, pero de ahí a que lo curen todo hay un salto demasiado extenso que no debemos cruzar ni aceptar”, arguye el especialista, que indicó que “para un 30 por ciento de los asistentes a la jornada los probióticos sirven para mucho, mientras que un 70 por ciento opinó que sirven para poco, mientras que ningún asistente manifestó que sirvieran para todo o que no sirvieran en absoluto”.

En cuanto al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), su diagnóstico ha aumentado en los últimos años entre los más pequeños. En este sentido, asegura el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital General de Villalba, “los criterios diagnósticos deben mejorar para que podamos clasificar de forma correcta a los niños con este déficit. Además, tenemos que valorar tanto si los profesionales se están excediendo en algunos tratamientos como, sobre todo, no caer en el infradiagnóstico”. Y es que, a pesar de que se utilizan escalas que tratan de obtener resultados objetivos, fiables y válidos, este diagnóstico es complejo, ya que en numerosas ocasiones es inevitable que entre en juego la subjetividad por parte del profesional sanitario. Asimismo, la respuesta al tratamiento no es igual entre pacientes, aunque el diagnóstico coincida.

“Cada vez podemos clasificar más y mejor, razón por la cual diagnósticos como el TDAH crecen casi de forma exponencial, como si fuera una epidemia”, explica el pediatra. De hecho, entre los asistentes a esta mesa de controversias, más del 70 por ciento consideró que sí existe sobrediagnóstico de TDAH en nuestro país, sea esto bueno, malo o regular.

Vacuna frente al meningococo: ¿sí o no?

En cuanto a la enfermedad meningocócica invasora, es poco frecuente, pero devastadora. De hecho, la incidencia varía entre cinco y diez casos por cada millón de niños, y las tasas de mortalidad y morbilidad (secuelas) son elevadas, manteniéndose entre el 10 y el 30 por ciento.

Por eso, el Dr. Piñeiro recomienda prevenir antes que tratar: “Por suerte, hoy tenemos vacunas para proteger a los niños frente a todos los serogrupos conocidos (A, B, C, W e Y) de meningococo, la bacteria causante de la enfermedad. Disponemos de vacunas financiadas frente al meningococo C. Hay además vacunas tetravalentes (ACWY), que serán financiadas en España a los 12 años, sustituyendo la dosis frente al meningococo C. En algunas comunidades, también se sustituirá la vacuna a los 12 meses”. Por su parte, la Asociación Española de Pediatría y su Comité Asesor de Vacunas recomiendan la vacunación frente a ACWY tanto a los 12 meses como a los 12 años, así como la cobertura universal frente al meningococo B.

El empleo del ondansetrón en Atención Primaria

Ondansetrón se utiliza habitualmente para cesar los vómitos de los niños, un motivo de consulta muy frecuente. Es, por tanto, un tratamiento sintomático, ya que elimina los síntomas, pero no cura la enfermedad que los causa. Resulta muy útil para evitar la excesiva pérdida de líquidos en los niños, sobre todo en gastroenteritis agudas, donde la mejor vía para rehidratar al paciente es la oral. Sin embargo, como todo medicamento, puede tener efectos secundarios importantes, uno de los motivos por los que se discute su uso en Atención Primaria y también en domicilio.

Las sesiones de la jornada generaron mucho interés y debate entre asistentes y ponentes
Las sesiones de la jornada generaron mucho interés y debate entre asistentes y ponentes

“Hoy en día existe polémica acerca de cuándo se deben cortar los vómitos, cuándo pueden ceder solos o cuándo estamos enmascarando una enfermedad que debuta de este modo”, dice la Dra. De la Parte. Y es que, como señala el Dr. Piñeiro, más importante que un niño vomite es saber por qué vomita. “Eliminar un síntoma solo se debe llevar a cabo cuando conocemos qué lo causa, hasta entonces no es recomendable, pues podríamos ocultar un síntoma importante que nos podrá guiar al diagnóstico definitivo”. Por todo ello, un 60 por ciento de los asistentes consideró que, en la actualidad, no sería conveniente utilizarlo en Atención Primaria.

Primera edición de los Premios Villalbas de Oro

Durante la jornada, además de comentar las controversias actuales, se entregaron los Premios Villalbas de Oro, galardones pensados para que pediatras de Atención Primaria y Especializada reconozcan a los que, según su criterio, son sus mejores compañeros. La galardonada como mejor pediatra de Atención Primaria de 2019 fue la Dra. Adriana Treceño, del Centro de Salud Collado-Villalba Pueblo. Por su parte, el premio Villalba de Oro a la mejor pediatra de Atención Especializada fue para la Dra. De la Parte.

“Estos galardones no son más que un reconocimiento entre profesionales en una época en la que es mucho más fácil criticar que felicitar. Y, sin embargo, tenemos muchos más motivos para felicitarnos que para criticarnos”, concluye el Dr. Piñeiro.

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