En prevención del cáncer ginecológico, concretamente en cribado del cáncer de mama y de cérvix -actuaciones de mayor relevancia y prevalencia en este ámbito médico-, es preciso “insistir en el beneficio del diagnóstico precoz” en el primero de los casos y, en el segundo, “avanzar hacia un cribado poblacional basado en una tipificación del virus del papiloma humano (VPH)”, así como establecer “una agenda monográfica de patología cervical abierta a los profesionales de Atención Primaria (AP) que permita una derivación ágil y eficaz de las mujeres con resultado anormal en las pruebas de cribado del cáncer de cérvix”.

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Así lo afirma el Dr. Manuel Albi, jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, al reflexionar sobre la II Jornada de Actualización en Ginecología y Obstetricia para Atención Primaria organizada recientemente en este centro hospitalario, y en la que unos 250 profesionales pudieron profundizar en el conocimiento de los procesos obstétricos y ginecológicos incluidos en la cartera de servicios de los equipos del primer nivel asistencial.

Reunir en un encuentro así a especialistas y profesionales de AP permite, a juicio del Dr. Albi, “optimizar los circuitos de derivación de pacientes entre ambos niveles, en base a la existencia de protocolos asistenciales compartidos”, lo que para las pacientes se traduce en una “mejora global” de su asistencia en los dos niveles asistenciales, así como de las derivaciones y la continuidad asistencial entre ambos.

De hecho, entre las conclusiones de la jornada, su co-organizador también subraya la “necesidad de dotar de protagonismo a los equipos de Atención Primaria en la planificación familiar y el control del embarazo de bajo riesgo, y la de mejorar la comunicación entre niveles asistenciales cuando este se desvía de la normalidad”. Hablando del embarazo, los avances recientes se centran también en la optimización de las estrategias que permitan identificar de la forma más precoz posible los embarazos, en este caso de riesgo, para concentrar en ellos la mejor asistencia médica.

“Por otro lado, sería deseable un incremento de la utilización de las ‘e-consultas’ para evitar citas innecesarias relativas a anticoncepción y trastornos del ciclo menstrual”, añade el especialista, que se posiciona a favor de los anticonceptivos de ciclo extendido o de pauta continuada, siempre que exista “concienciación de la no necesidad de la regla en una mujer que no desea embarazo”. En este ámbito, en la cita se presentaron los nuevos dispositivos intrauterinos DIU con baja dosis de levonorgestrel y duración prolongada a cinco años.

Retos en Obstetricia

Los profesionales reunidos en el encuentro abordaron también, junto a los principales retos ginecológicos, los problemas o cuadros obstétricos que mayores complicaciones presentan, entre los cuales, sin duda alguna, la prematuridad se posicionó como causa más prevalente de morbimortalidad perinatal.

Un cuadro clínico cuya causa es múltiple, lo que dificulta notablemente su prevención. Por ello, se trabaja en estrategias de predicción, lo más precoces posibles, de aquellas mujeres con riesgo elevado, indica el Dr. Albi, avanzando que recientemente se han publicado resultados muy esperanzadores en la predicción de la preeclampsia.

El análisis de las actuaciones de los dos niveles asistenciales durante el embarazo incluyó también la prevención de las enfermedades infecciosas asociadas a la gestación, objetivo en el que la “excelente labor informativa” a las mujeres que realiza AP resulta clave, según el jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Fundación Jiménez Díaz.

Y es que, en opinión del co-organizador de la jornada -junto a los especialistas del servicio que dirige, los doctores Rodrigo Orozco, Miguel Álvaro, Laura Pineda y Beatriz Albi, la secretaria del mismo, Pilar Hernando, la supervisora de la planta de Obstetricia y bloque obstétrico, Ana Gómez, y el subdirector de Continuidad Asistencial del hospital, el Dr. Óscar Gómez-, “la mejor prevención es la información adecuada y el convencimiento de que el embarazo debe ir unido a un estilo de vida saludable y promotor de la salud”.

Finalmente, el encuentro constató el reciente incremento de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) debido, a juicio de los profesionales, a varios motivos, entre ellos a su mayor y más precoz diagnóstico, sobre todo de aquellas de curso subagudo, y a cierta relajación en las medidas de prevención como consecuencia de un mayor conocimiento y un menor temor al virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH). Además, “microorganismos responsables de ETS hasta ahora más prevalentes en Estados Unidos, como mycoplasma o la clamidia, no han sido ajenos a la globalización de nuestro mundo y también los tenemos ahora en Europa”, concluye el Dr. Albi.

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