Bailó, insultó, celebró, entró en éxtasis y sufrió una indisposición: bienvenidos al último show de Diego Armando Maradona.

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Argentina logró este martes ‘in extremis’ la clasificación para los octavos de final del Mundial de Rusia. Lo hizo tras ganar (2-1) a Nigeria con un gol en el minuto 86. Pero el protagonista del partido no fue ningún futbolista de la ‘albiceleste’. Ni siquiera Leo Messi, que cuajó por fin una buena actuación y se estrenó en el campeonato allanando con su gol el pase de su selección. Todas las miradas se dirigieron al palco, donde Diego Armando Maradona montó un vergonzoso show.

Ya desde el mismo momento en el que llegó al estadio Krestovski de San Petersburgo, se hizo notar. Antes incluso de que los jugadores saltasen al campo, Maradona se marcó un baile con una aficionada senegalesa al ritmo de la música de ambiente. La imagen era mostrada en las pantallas gigantes para regocijo de la hinchada argentina.

Y luego llegó el gol de Messi. Y el exfutbolista lo lo debió sentir con el corazón pues extendió los dos brazos al cielo en una pose más propia de un asceta en éxtasis, mientras numerosos móviles cercanos dejaban constancia de tan mesiánica postura.

DE LAS ‘PEINETAS’ A LA INDISPOSICIÓN

Tras el gol de de la victoria para argentina de Marcos Rojo, el ‘Pelusa’ se acercó al borde del palco y comenzó a dedicar ‘peinetas’ con ambas manos a diestro y siniestro. Algunos de sus compañeros de palco tuvieron que sujetarle para que no se precipitara al vacío.

Al acabar el partido, Maradona tuvo que ser ayudado para abandonar la grada, evitando que se diera de bruces contra el suelo. Sus acompañantes se lo llevaron a una zona vip del interior del estadio, donde fue atendido por personal médico.

Aunque se especuló con que pudo ser trasladado a un hospital de la ciudad para un examen más exhaustivo, simplemente fue llevado a su hotel.

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