El militar retirado toma posesión de la presidencia en Brasil ante miles de personas. Jair Messias Bolsonaro, de 63 años de edad, se convirtió en el primer presidente ultraderechista de Brasil. A este acontecimiento acudieron los primeros ministros de Israel y Hungría y el jefe de la diplomacia de EE UU como invitados.

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Fue el pasado 1 de enero de 2019. Año nuevo. Brasil nueva. Así se podría resumir el comienzo anual de la República Federativa del Brasil. Con Jair Bolsonaro al frente como primer ministro, Brasil inaugura una nueva etapa política-social sin precedentes.

Junto a Bolsonaro, juró el cargo su vicepresidente, el general retirado Hamilton Mourão. Casi un tercio del Gabinete es militar, puesto que los siete uniformados del Gobierno de 22 ministros contrastan con dos únicas ministras.

En su discurso inaugural, Bolsonaro convocó a los diputados a unirse en “la misión de reconstruir la patria liberándola del crimen, la corrupción, la sumisión ideológica y la irresponsabilidad económica”.

Bolsonaro, que llegó al cargo con el 55% de los votos electorales, promete resolver los grandes males que lastran a la primera potencia latinoamericana. Un desempleo galopante, viviendas inadecuadas y más de 50 millones de pobres donde los niños y las mujeres negras sin cónyuge son la franja más vulnerable.

El momento más tenso se produjo desde el palacio de Planalto. Allí, Bolsonaro sacó de repente una bandera de Brasil y la agitó acompañada al grito de “nuestra bandera jamás será roja”. Un grito de guerra frente a la izquierda y al PT.

A la ceremonia asistieron dos primeros ministros muy afines a Bolsonaro. El israelí Benjamín Netanyahu y el húngaro Viktor Orbán. También acudió el chileno Sebastián Piñera o el boliviano Evo Morales. Mientras tanto, Bolsonaro retiró las invitaciones a Venezuela, Cuba y Nicaragua.

EE.UU. y Brasil: Cruce de tuits… y algo más

Tras el triunfo electoral de Bolsonaro, Brasil se postula como el gran aliado estratégico de Trump en América Latina. El nuevo presidente, que exhibe una gran admiración por el magnate estadounidense, pretende forjar una alianza con la primera potencia mundial. La afinidad entre ambos líderes se evidenció vía twitter.

Trump felicitó al nuevo presidente de Brasil con un tuit que decía:

“Estados Unidos está contigo”, a lo que este respondió: “Juntos, con la protección de Dios, traeremos más prosperidad y progreso a nuestros pueblos”.

Bolsonaro al igual que Trump, desea disminuir la influencia económica de China en Brasil e intensificar la relación con Israel, al transferir la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Sin embargo, muchos analistas temen que empeorar las relaciones con China, principal socio comercial de Brasil, tenga represalias económicas.

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