Francia, Bélgica e Inglaterra, tres de los cuatro semifinalistas del Mundial de fútbol de Rusia, se nutren en su mayoría de jugadores que son hijos de inmigrantes.

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En una época en la que más de un político populista europeo trata de frenar o incluso revertir la llegada de inmigrantes a sus fronteras, tres de las cuatro selecciones que han alcanzado las semifinales en el Mundial de fútbol, Francia, Bélgica e Inglaterra, se han visto beneficiados por el fenómeno migratorio, nutriéndose en gran medida de jugadores con ascendencias de otros países o continentes.

Así, 16 de los 23 jugadores que compiten en Rusia con el combinado francés tienen al menos un progenitor que nació fuera del país. En el caso de Bélgica son once mientras que en Inglaterra son seis los hijos de inmigrantes y otros cuatro tienen ascendencia afrocaribeña.

FRANCIA

En un país donde las ideas racistas de Marine Le Men tienen cierto predicamento (obtuvo un 34% de los votos en las últimas elecciones) la gran mayoría de sus jugadores son hijos de la inmigración. De hecho, de los 23 convocados que fueron a Rusia, 14 son de origen africano. No es más que un reflejo del país, que siempre ha sido un crisol de culturas. El 12% de su población es inmigrante.

Sólo cuatro de sus 23 jugadores tienen padre y madre nacidos en la Francia continental, entre ellos su capitán, el portero Hugo Lloris. Otros dos son de ascendencia de las antillas francesas, en el Caribe: Raphaël Varane (con padre de Martinica) y Thomas Lemar (nacido en Guadalupe). Orígenes caribeños también tiene Presnel Kimpembe, de madre haitiana. Su padre es de la República Democrática del Congo.

Además de Kimpembe, otros 13 jugadores ‘bleus’ tienen algún progenitor del contiente negro. La estrella emergente Kylian Mbappé es de padre camerunés y madre argelina. El barcelonista Ousmane Dembélé es de padre maliense y madre de ascendencia senegalesa y mauritana. El centrocampista del Manchester United Paul Pogba es hijo de guineanos. Adil Rami, de marroquíes. Nabil Fekir, de argelinos. N’Golo Kanté y Djibril Sidibé, de ascendencia maliense. Benjamin Mendy, de senegaleses. Blaise Matuidi, de angoleños, aunque criados en el Congo. De la República Democrática del Congo es también el padre de Steven Nzonzi; su madre es francesa. Como la madre de Corentin Tolisso, cuyo padre es de Togo.

Todos ellos han nacido en Francia. Solo el portero suplente Steve Mandanda y el defensa central del Barcelona Samuel Umtiti han nacido fuera del pais; el primero en el Congo y el segundo en Camerún.

Los hijos de la inmigración africana no son los únicos que nutren a la selección francesa. Antoine Griezmann es nieto de portugueses. Lopes es el segundo apellido del delantero del Atlético de Madrid. El padre de su compañero de club y selección Lucas Hernández, criado en Madrid, es el exfutbolista francés de ascendencia española Jean-François Hernández. El portero suplente francés Alphonse Areola, hijo de filipinos, es el único con orígenes asiáticos.

BÉLGICA

En la selección de Bélgica, la presencia de los hijos de inmigrantes es también notable, aunque menor que en el conjunto francés. Todos sus jugadores han nacido en Bélgica, pero solo 12 de los 23 jugadores son de padre y madre belgas. Entre ellos sus estrellas Eden HazardKevin De Bruyne Thibaut Courtois.

La mayoría, como en el conjunto galo, son de ascendencia africana, especialmente de la República Democrática del Congo, el antiguo Congo belga. De allí son los padres del delantero Romelu Lukaku, que comparte orígenes con Dedryck Boyata y Michy Batshuayi, de padre y madre congoleños.

El defensa del Manchester City Vincent Kompany es de padre congoleño y madre belga; con Youri Tielemans ocurre a la inversa. El padre de Mousa Dembélé es de Malí. Los de Marouane Fellaini son de Marruecos. Tienen doble nacionalidad, como Nacer Chadli, que llegó incluso a debutar con la selección marroquí.

Yannick Ferreira Carrasco es hijo de la inmigración del sur de Europa: su padre es portugués y su madre española. Y el padre de Axel Witsel es de las antillas, de Martinica, en el Caribe. Además, los belgas están al mando del técnico español Roberto Martínez.

INGLATERRA

Los hijos de inmigrantes están bien representados en el combinado inglés, que cuenta con muchos jugadores de al menos un padre que inmigró a Reino Unido, además de Raheem Sterling, que nació en Jamaica. El 47% de sus futbolistas pertenecen a la segunda o tercera generación de africanos o caribeños que buscaron en Reino Unido, después de la colonización, otras oportunidades laborales.

Raheem Sterling es el único jugador de la selección inglesa que no nació en suelo británico. Es oriundo de Jamaica e hijo también de jamaiquinos. A los siete años migró con su madre a Inglaterra y obtuvo la nacionalidad que en la actualidad le permite representar a ese país en el Mundial.

En Jamaica nacieron también los padres de los ingleses Kyle Walker, Danny Rose y Ashley Young. Los padres de Fabian Delph y de Ruben Loftus-Cheek nacieron en Guyana. Dele Alli es hijo de una inglesa y un nigeriano y Harry Kane es hijo de una pareja de irlandeses. Danny Welbeck tiene doble nacionalidad: inglesa y ghanesa. Él nació en Inglaterra, pero sus padres en Ghana.

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