El gigante de viajes británico Thomas Cook, considerado el segundo turoperador global y el más antiguo del mundo, ha entrado en quiebra. Las consecuencias económicas y turísticas son muchas. Para empezar, 600.000 personas se han visto afectadas en todo el mundo.

Publicidad

Thomas Cook entraba en suspensión de pagos este lunes tras haber fracasado las negociaciones de emergencia con su principal accionista y sus acreedores para lograr un rescate. La compañía emplea a 22.000 personas y ha “cesado sus operaciones con efecto inmediato”.

Actualmente tiene de vacaciones a 600.000 clientes. Todos ellos están atrapados en lugares de todo el mundo. Hasta 150.000 británicos están a la espera de ser repatriados. Los países con más turistas afectados por la quiebra son Grecia, Turquía, Túnez y España, según informaba la Embajada de Reino Unido en España.

Entre las principales consecuencias de la quiebra están la pérdida de todos los empleos. Muchos de ellos, además, en España. Los hoteleros se verán afectados por la deuda que se va a generar de la no actividad de la compañía.

Y provoca todo un roto en la conectividad aérea. Especialmente en Canarias, donde Thomas Cook era uno de los principales actores de las Islas. “Un 20-22% del peso en cuanto a turistas extranjeros en Canarias corresponde a Thomas Cook”, ha dicho Jorge Marichal, presidente de la Federación de Hoteleros de Tenerife, en Onda Cero.

“El hotelero se queda sin cobrar y sigue teniendo la responsabilidad de alojar al cliente porque no lo va a dejar en la calle”, asegura. Por lo que las pérdidas en hoteles van a ser cuantiosas.

La más antigua

Thomas Cook tiene 178 años de historia, siendo la compañía de viajes más antigua del Reino Unido. Y quebraba tras no poder asegurar los 227 millones de euros que necesitaba como fondos extra para garantizar su supervivencia.

Inventor del paquete de todo incluido, Thomas Cook no fue capaz de adaptarse a los nuevos hábitos de los viajeros. Su desaparición supone un golpe muy importante para el sector turístico español.

A día de hoy hay entre 25.000 y 30.000 clientes de la compañía en Canarias. Cuenta con 50 establecimientos de su franquicia con una capacidad de 11.500 habitaciones. La mayor de todos sus destinos según la empresa.

Thomas Cook está formada por un turoperador y una aerolínea que opera en 16 países, cuenta con 105 aviones y posee 200 hoteles y complejos hoteleros con su marca. Tiene una facturación anual de 10.000 millones de libras (11.320 millones de euros). Pero desde hace años se enfrentaba a la competencia de otras empresas. Las incógnitas del Brexit y la caída de la libra no han ayudado, tampoco, a que la empresa pudiera salvarse.

Publicidad

Comentarios