Boris Johnson se enfrenta, tras ganar las elecciones, a varios retos. Tendrá que plasmar su hoja de ruta para el Brexit, con la promesa de salir de la UE el próximo 31 de enero. Pero tendrá también que ganarse de nuevo la confianza de los ciudadanos.

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La mayoría absoluta lograda por Boris Johnson le da al primer ministro un respaldo definitivo para llevar a cabo el Brexit. Los retos que se le plantean ahora por delante son muchos, aunque sin duda la salida de la UE es el más importante. Quiere que sea una realidad el 31 de enero, por lo que no dudará en tener una hoja de ruta que incluye sesiones parlamentarias en Navidades.

De hecho, ya tiene pensado cancelar algunas fechas de las vacaciones navideñas de los Comunes y los Lores para poder acelerar la Ley del Brexit. Cumplirá así su promesa de «Get Brexit done» («Hagamos el Brexit»). Así, la Cámara de los Comunes se abrirá el sábado 21 de diciembre. Y la de los Lores entre Navidad y Fin de Año.

«Los diputados estamos aquí para trabajar. Perderemos dos días de compras navideñas para legislar, y eso no es más que lo que espera el público de nosotros», ha dicho el ministro Michael Gove.

La hoja de ruta de Johnson comenzará a hacerse pública el próximo jueves, en el llamado ‘Queen’s Speech’. Será entonces cuando exponga sus líneas de mandato. Por tanto, podría ser a finales de la semana que viene cuando la Ley del Brexit pase una primera lectura. La intención del primer ministro es tener el acuerdo y plan de salida cerrado a finales de diciembre. Una fecha muy apurada.

Además, tendrá que recuperar la confianza de los ciudadanos, perdida tras tres años y medio de tiranteces. La fecha inicial de Brexit llegó sin acuerdo. Lo que se vio por muchos como una gran incapacidad para cumplir la voluntad del pueblo, expresado en el referéndum de salida. Los partidarios de mantenerse en la UE lo vieron como una oportunidad para paralizar el proceso.

Las posturas se han ido radicalizando, algo que los británicos no han perdonado a sus políticos.

Sus otros retos

Además del Brexit, a Boris Johnson le esperan varios retos internos. Ha prometido aflojar la austeridad de gasto que impuso Cameron para salir de la crisis. Y asegura que pondrá sobre la mesa un conservadurismo «compasivo».

Entre sus promesas, atención gratuita para niños de dos años. También reformar y ampliar la asistencia social y reforzar el sistema de sanidad pública,con un 3,4% más de inversión.

En campaña, Johnson ha anunciado que contratará a 50.000 enfermeras (aunque casi 19.000 de esas plazas son ya una realidad). Y construirá 40 nuevos hospitales. Será a finales de febrero cuando tenga sus primeros Presupuestos.

En el capítulo económico, asegura que subirá el listón a partir del cual se empiezan a pagar impuestos. Ahora será de 9.500 libras anuales.

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