España fue el cuarto país que más material de defensa exportó a Arabia Saudí entre los años 2013 y 2017, con el 2,4% del total de armamento vendido a este país. Los primeros fueron Estados Unidos y Reino Unido y, a mucha más distancia, Francia.

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Arabia Saudí es el tercer país del mundo que más dinero dedica a defensa y obtiene casi dos tercios de sus armas de Estados Unidos, según estimaciones del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

De acuerdo con su último informe sobre el comercio mundial de armas en el último lustro (2013-2017), el 61% de las importaciones saudís procedieron de Estados Unidos, el 23% de Reino Unido y el 3,6 %, de Francia, con España en cuarto lugar con el 2,4 %.

Entre los países que también han vendido armas en ese periodo a Arabia Saudí, aunque en menor volumen, figuran también Alemania, Suiza, Italia, Canadá, Turquía y Suecia, todos ellos en cifras que giran en torno al 1%.

Arabia Saudí, segundo importador mundial entre el 2013 y el 2017 por detrás de la India, acaparó el 10% de las operaciones internacionales en ese periodo, en el que adquirió, entre otros, 78 aviones de combate, 72 helicópteros, 328 tanques y unos 4.000 vehículos armados de otro tipo.

El cálculo se realiza a partir de un indicador elaborado por el SIPRI que se basa en los costes de producción del armamento, no los precios de venta ni el monto de las operaciones, que en el caso de Arabia Saudí no se conocen.

EEUU gastó nueve veces más

Según el informe anual del SIPRI, Arabia Saudí, con 33 millones de habitantes, tiene el tercer presupuesto en defensa más elevado del mundo, solo superado por Estados Unidos, que, con 316 millones de habitantes, gastó nueve veces más y por China, que, con 1.380 millones de habitantes, dedicó casi tres veces más.

Arabia Saudí destinó 69.400 millones de dólares (60.252 millones de euros) el año pasado a gasto militar, lo que supone el 4% del gasto mundial y un 10% de su PIB. La cifra incluye sueldos, compra de equipos y armas, pensiones, mantenimiento y gastos administrativos.

Revuelo tras el asesinato de Khashoggi

El debate sobre la venta de armas a Arabia Saudí ha estado sobre mesa desde su participación en la guerra de Yemen. Pero se ha intensificado durante la última semana con motivo de la muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul.

Este hecho ha provocado la reacción de Reino Unido, Francia y Alemania, que emitieron un comunicado conjunto exigiendo a Riad que “esclarezca claramente las responsabilidades” y lleve a los culpables ante la justicia.

Pero el Gobierno de Angela Merkel ha ido más allá y anunció que no venderá armamento a Arabia Saudí mientras se mantenga la incertidumbre sobre la muerte del periodista saudí crítico con el régimen. Además, este lunes su ministro de Economía, Peter Altmaier, ha pedido a los socios europeos que hagan lo mismo.

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