La angustia de una anciana en Sol ante un policía por el sentido único peatonal ya se ha hecho viral en Twitter. La mujer llevaba una muleta y no podía acceder a su hotel, a sólo unos metros. “¿Es que usted no tiene madre?”, le preguntaba al agente.

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La medida del Ayuntamiento de Madrid para establecer el sentido único peatonal en algunas calles del centro durante Navidades ha suscitado más de una crítica y ya ha comenzado a provocar los primeros altercados. El más llamativo, el de una anciana con muleta que, gracias a Twitter ya se ha hecho viral.

El objetivo es evitar las aglomeraciones y hacer que los peatones vayan en el mismo sentido. Así, la calle del Carmen, ahora sólo de bajada, era escenario de una bronca entre una anciana y un policía. La mujer mostraba su angustia mientras el agente mostraba su inflexibilidad incluso en casos que lo merecen.

María Teresa García, una anciana que quería acceder al hotel Europa por la calle del Carmen, -ahora sólo de bajada-, tuvo que darse la vuelta a toda la manzana ante la prohibición del policía. Muleta en mano y explicando al agente que tenía problemas de movilidad y dolores de espalda, la anciana intentaba acceder a su alojamiento sin éxito.

La escena fue grabada por una periodista del diario ‘El Mundo’ que se encontraba haciendo un reportaje y el vídeo se convertía en viral gracias a la cuenta de @CasoAislado_Es en Twitter, donde acumula más de 860 comentarios, casi 4.400 retuits y más de 2.700 ‘me gusta’.

En las imágenes se puede ver cómo la anciana intenta acceder a la calle sin éxito. Preguntada por la reportera, la anciana cuenta que está alojada en el hotel Europa, a sólo unos metros de la entrada a la calle. “Y tengo un problema de espalda, que no puedo caminar”, decía. De nuevo al policía, la mujer insistía. “Pero mire dónde está [el hotel], ¿usted no tiene madre?”, apelaba. Sin embargo, el agente le comunicaba que eran órdenes y que no podía hacer una excepción en ningún caso.

El policía le explicaba entonces las opciones que tenía para poder dar la vuelta de manera más rápida y acceder a su hotel mientras que seguía impidiendo el paso al resto de viandantes que quería subir por esa calle.

“Es en ninguna parte del mundo he visto yo esto”, decía la mujer, que se quejaba de que fuera “incomprensible” que no se pudiera acercar al hotel. “Es que se ve la terraza ahí, es que está a dos pasos”, decía saliendo después a dar la vuelta ayudada por una mujer.

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