El primer día de aplicación del descuento por la compra de carburante, que puede rondar los 10 euros al llenar un depósito estándar, ha generado colas, confusión entre clientes y trabajadores e, incluso, problemas técnicos en algunas estaciones de servicio.
Este ha sido el caso de Repsol, que ha registrado dificultades a nivel nacional (cuenta con unas 3.300 gasolineras, un 28 % del total) ante la avalancha de consumidores que han acudido a sus instalaciones a primera hora de este viernes, lo que ha «ralentizado» las operaciones.
Algunas de sus estaciones han tenido que detener su actividad temporalmente al no poder acceder al sistema informático para cobrar y aplicar la rebaja. Fuentes de la compañía han señalado a EFE que hoy han multiplicado por cinco sus operaciones respecto a un viernes normal.
La escena se ha repetido en otras cadenas, que ya en los últimos días han registrado menor afluencia de clientes y repostajes de menor importe, reflejo de que los conductores aguardaban a este viernes para beneficiarse de un descuento mínimo fijado por ley de 20 céntimos por litro tanto en gasolina como en gasóleo.
En Madrid, las colas han marcado la mañana de los trabajadores de una estación de servicio de la zona de Pío XII, donde algunas empleadas admitían que se sentían «agobiadas y desesperadas» por la situación de colapso que han vivido. En otros barrios la situación era similar, y los empleados decían que estaban «hasta arriba».
«Cuando he llegado, pensaba que no me iban a hacer el descuento porque los precios eran como los de ayer»,
Entre los clientes, desesperación. A la salida, y después de cerca de veinte minutos esperando, María, una madre que dice que no puede prescindir del uso del coche a diario entre otros motivos para llevar a su hijo al colegio, declaraba a EFE que solo «después de seis intentos» había conseguido pagar.
Sin descuento
«No podía esperar más», resaltaba Juan, otro joven conductor que para evitar la cola de pago y ahorrar tiempo ha renunciado a la bonificación.
No obstante, no todo el mundo que acudía a repostar llevaba en mente la rebaja: «No recordaba que comenzaban hoy los descuentos. Tampoco sabía que se iba a hacer en todas las estaciones», reconocía un comercial de profesión llamado Juan.
«Cuando he llegado, pensaba que no me iban a hacer el descuento porque los precios eran como los de ayer», comentaba otra conductora, que asumió que no había descuentos porque no se aplican directamente en los precios de las torres de las gasolineras.
Repsol reacciona
Tras el colapso informático en las gasolineras Repsol, la compañía ha enviado un correo a sus clientes Waylet informando de que hasta el 30 de junio tienen disponible un descuento de 30 céntimos por litro, incluyendo la bonificación de 20 céntimos del Estado. Esta petrolera, desde hace unas semanas, ya descontaba a sus clientes 10 céntimos por litro de gasolina.