La Inspección de Trabajo buscará el fraude en hasta 20.000 ERTE sospechosos. Analizará los expedientes para comprobar que se aplican correctamente tras detectar ciertas anomalías.

Hasta 20.000 empresas podrían estar utilizando los ERTE por fuerza mayor de manera corrupta. Por eso, la Inspección de Trabajo buscará el fraude en todas ellas, analizando los expedientes al milímetro para comprobar si se aplican correctamente. Son ERTE sospechosos contra los que quiere luchar el ministerio.

Una campaña contra el fraude en la que Trabajo ha incluido un buzón para presentar denuncias de manera telemática. También se enviará a las empresas comunicaciones relativas a las obligadas vinculadas a un expediente de regulación.

Los fraudes más habituales son tener a trabajadores que desarrollan su actividad de manera normal pero están incluidos en un ERTE. O empresas con trabajadores en ERTE que obligan a hacer horas extra, algo expresamente prohibido. Y será en estos puntos donde Inspección más se centrará en su busca por encontrar los fraudes.

El director de Inspección, Héctor Illueca, resaltaba este miércoles que «el esfuerzo inversor que han supuesto los ERTE para proteger el tejido productivo y preservar el empleo debe ir acompañado de un esfuerzo colectivo para evitar las situaciones de fraude, irregularidades y abusos».

Desde que comenzó el confinamiento, y sumadas a las 20.000 inspecciones que se realizarán ahora, Inspección de Trabajo ha realizado 27.500 informes para comprobar que los ERTE se ajustaran a la legalidad.

Sin prestación

Mientras tanto, el Grupo de Acción Política de Trabajadoras de Hogar, aseguraba en un comunicado que el SEPE no ha abonado las prestaciones a las empleadas de hogar.

Para denunciar la situación, se llevarán a cabo concentraciones en las oficinas del SEPE en Cataluña.

Según la plataforma, si el Gobierno cumple el plazo que se dio a sí mismo, las primeras no cobrarán hasta septiembre. El grupo de afectadas, en su inmensa mayoría mujeres, perdieron sus trabajos en confinamiento. Algunas los mantienen en suspenso. Por lo que hay trabajadoras que llevan tres meses sin ingresos.

Una situación que se repite todavía entre algunos trabajadores acogidos a ERTE. De hecho, hay quien incluso ha vuelto a trabajar sin haber cobrado la prestación. Aunque el Gobierno insiste en que son un bajo porcentaje, lo cierto es que son miles los que no han cobrado aún. Un retraso que algunos achacan a errores. Otros, al sobretrabajo de los funcionarios del SEPE. El organismo ofreció una guía para comprobar en qué situación estaba un trabajador. Y cuáles podrían ser los problemas por los que no ha recibido dinero alguno.

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