En un mundo interconectado en el que puedes llevar la oficina encima gracias al móvil y trabajar prácticamente desde cualquier lugar, la oficina parece que deja de tener sentido. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

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Según un estudio elaborado por Steelcase e Ipsos sobre “El compromiso y el espacio de trabajo global”, cuanto más tiempo pasa un empleado trabajando desde casa, más desconectado está de su empresa y menor es el compromiso que tiene con ella, lo que se traduce en pérdida de productividad y de dinero.  Estas son las 10 claves que marcarán el diseño de las oficinas del futuro:

1. Flexibilidad. La incertidumbre que implica no saber lo que nos deparará el futuro nos lleva a pensar en espacios con una absoluta capacidad de adaptación que puedan ser modificados en función de las necesidades cambiantes de las empresas.

2. Democratización del espacio. Dotar al trabajador de un amplio rango de espacios para elegir dónde y cómo quiere trabajar en función del tipo de actividad que esté realizando en cada momento, con independencia de su posición jerárquica, será la base de la organización moderna. En las oficinas que vienen tampoco habrá puestos asignados, con el objetivo de optimizar los metros cuadrados del espacio, el segundo mayor coste para las empresas por detrás de las nóminas.

3. Vuelta a la naturaleza. En un mundo en el que abunda lo tecnológico y lo artificial, la vuelta a la naturaleza será un denominador común en las oficinas del futuro. Mobiliario con maderas naturales y materiales reciclados, iluminación natural, espacios al aire libre donde tomar un respiro, plantas naturales incorporadas en la oficina e, incluso, en el mobiliario.

4. Bienestar. Las organizaciones con más éxito están empezando a fijar su atención en el bienestar de sus empleados como manera de convertirlo en una ventaja emocional, financiera y competitiva.

5. Colaboración. La oficina se convierte en un lugar de encuentro a donde se va a realizar un trabajo colaborativo que no puede realizarse en otro lugar. Por eso, las oficinas contarán cada vez más con salas de reuniones y con espacios que favorezcan reuniones informales entre dos o tres personas que bien pueden reunirse en salas habilitadas para ello o en zonas informales como un pasillo, una zona de paso o en la propia cafetería.

6. Privacidad. Tan importante como propiciar la colaboración es preservar la concentración. De hecho, una de las principales quejas de los trabajadores derivadas de los espacios abiertos es la dificultad para concentrarse. Las oficinas del futuro plantean espacios para trabajar solo, en colaboración, o en pareja.

7. Creatividad. Se prevé que la inteligencia artificial sustituirá el 25% de los puestos del trabajo actuales y, además, en un futuro cercano, las empresas demandarán nuevos tipos de puestos de trabajo. En este entorno, para tener éxito en el futuro del trabajo, los trabajadores necesitan generar nuevas ideas, resolver problemas difíciles y pensar fuera de la zona de confort.

8. Espacios inspiradores. Pasamos gran parte de nuestro tiempo en la oficina, por eso, el espacio de trabajo debe satisfacer al trabajador proporcionándole entornos en los que relajarse, relacionarse y aprender de sus compañeros o de otras fuentes.

9. Se desdibujan las jerarquías. En las empresas del futuro los equipos tendrán igual o más peso que los directores, por eso, las fronteras entre los espacios para directivos comienzan a difuminarse entre el resto de los trabajadores y varias empresas están apostando ya por la eliminación de despachos unipersonales.

10. Tecnológica y digital. La tecnología ha supuesto una revolución para la oficina. Aunque a nadie se le ha ocurrido integrarlas en el entorno físico para mejorar la jornada laboral. Sin embargo, cuando las tecnologías se integran de manera inteligente en las paredes, el suelo y el mobiliario, permite cumplir con su promesa de centrar la experiencia laboral en las personas.

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