La etapa de la menopausia es un momento de importantes cambios en la vida de la mujer, donde se entremezclan los síntomas físicos y los síntomas psicológicos. A nivel psicológico la mujer presenta síntomas de ansiedad, depresión, irritabilidad, inseguridad, miedo, desconfianza, cambios en la memoria, sentimientos de inferioridad y el más frecuente es el insomnio de iniciación (precoz), que es quizá el síntoma que más impacto negativo tiene en la vida de la mujer.

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Todos estos síntomas hacen que sea un periodo complicado para la mujer. Los hijos crecen y muchos se van de casa, el famoso “síndrome del nido vacío”. Puede también coincidir con una época de prejubilación o fin de la etapa de trabajo profesional, enfermedad o muerte de los progenitores.

Todo ello conlleva cambios, y cualquier cambio vital lleva asociados síntomas de estrés, ansiedad y depresión. Como explica Elena de Iracheta Ruíz, psicóloga clínica y sexóloga de la Unidad de la Mujer del Hospital Ruber Internacional, “a nivel físico muchos de los síntomas son molestos, como los sofocos, cambios hormonales, aumento de peso, etc., y esto hace que la mujer a nivel psicológico este mucho más afectada”.

Para esta especialista, en las evaluaciones psicológicas que se realizan a mujeres menopaúsicas, la irritabilidad es el síntoma más veces referido por ellas y que más les preocupa, definida como: enojo, tensión, intolerancia, hostilidad, coraje y pérdida de control. Las evaluaciones a las que me refiero se hicieron con la “Escala de Born” (Born et Al, 2008).

“La depresión aparece de manera más frecuente si ya apareció en la juventud con anterioridad (aumenta en cinco veces su posibilidad de reaparición)”, afirma Elena de Iracheta.

La relación hormonal con la serotonina hace que en el periodo menopaúsico aumente la vulnerabilidad a periodos depresivos. Por ello, para esta psicóloga clínica de la Unidad de la Mujer del Ruber Internacional, es importante destacar la “anticipación a los síntomas”, que hacen que la mujer este predispuesta a pasarlo mal…suelen ser pensamientos o cogniciones negativas erróneas sobre uno mismo y sobre el futuro, estas ideas negativas condicionan la visión negativa del futuro, originando problemas emocionales y de conducta. Cuando llega el momento las mujeres afirman que se esperaban que la menopausia fuera a ser mucho peor de lo que en realidad ha sido.

Otro de los síntomas que suele aparecer es la falta de deseo sexual. “La sequedad vaginal hace que las relaciones de pareja se pueden deteriorar y causar más problemas en la vida de la mujer. Un alto porcentaje de mujeres climatéricas presentan una sexualidad no satisfactoria, siendo las causas tanto de origen biológico, como psico-social. El orgasmo, cuando se consigue, es mucho menos intenso”, explica de Iracheta.

Tal y como puntualiza la experta, algunos trastornos se manifiestan por la deficiencia de estrógenos, otros por la coexistencia con otros trastornos psicológicos (como depresión), en muchos casos coexisten varios de estos factores. De entre los síntomas sexuales más comunes nos encontramos la dispareunia como consecuencia de la reducción o desaparición del flujo lubricante por el efecto directo de la reducción brusca de hormona iatrogénica ovárica.

En estos casos, se recomienda el THS (terapia hormonal sustitutiva), la estrogenoterapia local (alternativa preferida por las mujeres), los lubricantes, así como la ayuda de un Sexólogo que enseñe a las mujeres otros recursos sexuales distintos a los vividos hasta ese momento.

En general, la menopausia, es un momento complicado en la vida de la mujer, se siente infravalorada y considera que comienza a envejecer. Acaba la época de poder reproducirse y para muchas mujeres esto es el comienzo del declive de la vida.

Como todos los cambios, y más en este periodo de la vida, “necesitan un tiempo de adaptación y comprensión, en primer lugar por parte de la mujer, pero también por parte de la pareja y de la familia. La vida de la mujer no tiene por qué ser peor, sino todo lo contrario, hay menos obligaciones familiares, ya no hay miedo a un embarazo no deseado, etc.; siempre hay que tratar de  ver el lado positivo de las cosas. De esta manera, los cambios se aceptan mucho mejor”, asevera Elena de Iracheta.

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