El asesino en serie Charles Manson ha muerto en EEUU a los 83 años de edad. Su fallecimiento, que ha sido celebrado y lamentado a partes iguales en redes, puede resumirse tuit a tuit. Y es que Manson se convirtió en icono pop con su historia.

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Llevaba casi medio siglo en la cárcel y Charles Manson seguía siendo uno de los presos más conocidos del mundo. Sus asesinatos, sobre todo el de la actriz Sharon Tate en 1969, le hizo célebre e incluso, años después, icono pop. Este domingo, moría a los 83 años en el hospital Mercy de Bakersfield, en California, donde permanecía ingresado muy grave desde hacía tres días. Custodiado por cinco policías y recibiendo un tratamiento médico que no ha sido especificado, Manson se marchaba y su nombre se convertía en trending topic.

Las redes sociales sacaban lo mejor y lo peor de los tuiteros. Mientras algunos se alegraban de su muerte, otros lamentaban su marcha. Otros recordaban sus asesinatos y algunos más señalaban su importancia en la historia de los crímenes de EEUU. Sin olvidar tampoco los que irónicamente aludían a la Justicia si se alegraban de la muerte del criminal.

“Preciosa la casa a la que llegaste Charles”.

Muchos se han acordado, como no podía ser de otra manera, de Sharon Tate, sin duda, la víctima más conocida de Charles Manson. El psicópata, líder de una secta, logró que su grupo acabara con la vida de siete personas entre julio y agosto de 1969, siendo la actriz la más famosa de ellas. Esposa del director de cine Roman Polanski, Tate estaba embarazada de ocho meses cuando fue asesinado por Manson.

A la actriz la apuñalaron hasta 16 veces y con su sangre pintaron la palabra ‘cerdo’ en la puerta del chalé en el que que vivía.

Aunque a Manson le condenaron a pena de muerte en 1971, le fue conmutada al año siguiente por cadena perpetua cuando el Tribunal Supremo abolió temporalmente la pena capital. Desde entonces, permanecía preso, rechazándose en varias ocasiones su libertad condicional.

En sus casi 50 años presos, amenazó y asaltó al persona de la cárcel y fue acusado de tener armas y teléfonos dentro de la misma. Se tatuó una esvástica en la frente y pasaba sus días jugando al ajedrez, leyendo la Biblia, defendiendo el ecologismo y recibiendo visitas. Incluso, en 2014 pidió permiso para casarse con una mujer de 26 años.

Con su muerte se pone fin a uno de los capítulos más oscuros de EEUU y a la historia de un asesino convertido en icono pop, que despertó gran fascinación por su vida. Una biografía que ya arrancaba por el mal camino ya que su madre, una cleptómana alcohólica lo había traído al mundo a los 16 años, cambiándole por una pinta de cerveza cuando tenía cuatro años. Nunca supo quién era su padre y con 9 años tuvo su primera condena: tres años por robo a mano armada.

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