El Senado de Argentina ha dicho ‘no’ a la ley para legalizar el aborto. Hasta 4 son las claves de este rechazo, que seguirá impidiendo a las argentinas interrumpir su embarazo de forma voluntaria hasta la semana 14.

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Con 38 votos en contra, 31 a favor y 2 abstenciones, y tras 16 horas de intenso debate, el Senado de Argentina ha rechazado el proyecto de ley que despenalizaría el aborto. Un tema que ha dividido al país completamente y que deja finalmente la ley como está. Hasta 4 son las claves principales del por qué a este ‘no’ a legalizar la interrupción del embarazo.

Finalmente, ni el respaldo a la ley de medios de comunicación extranjero, ni el apoyo de personalidades argentinas influyentes ni la movilización feminista y progresista ha logrado convencer a los senadores. Pese a que la Cámara de Diputados sí aprobó el proyecto hace un mes, el Senado lo rechaza ahora. Eso significa que, como mínimo, no se podrá volver a discutir este asunto en el Congreso hasta el 1 de marzo de 2019. Y, en ese caso, tendrá que comenzar de cero otra vez.

En la práctica, así, Argentina se queda como estaba en el marco legal. Desde 1921, en el país es legar abortar por tres causas: violación, riesgo para la salud o vida de la madre e inviabilidad del feto. Fuera de esos tres supuestos, es delito. Y así seguirá siendo tras el ‘no’ a la nueva ley. Algo que deja Cuba y Uruguay como los únicos dos países latinoamericanos en los que las mujeres pueden abortar voluntariamente dentro de un plazo previsto.

Aunque muchas pueden ser las razones de este rechazo del Senado, sin duda hay 4 variantes que han sido claves.

El por qué del ‘no’

Hasta 4 son los puntos importantes de este ‘no’ a la nueva ley del aborto.

  1. La religión. La influencia de los grupos religiosos es mucha. Aunque en otros terrenos, como el voto femenino o el matrimonio homosexual, Argentina está a la cabeza de los países progresistas, el aborto ha sido un muro.

En el país del Papa Francisco, obispos y sacerdotes han hablado del tema en las misas. Muchos de los senadores han basado su voto en argumentos religiosos. El respaldo definitivo para ellos fueron las palabras del Pontífice dos días después de ser aprobado por los Diputados. Aseguró que el aborto es “homicidio de niños”. Y lo comparó con “lo que hacían los nazis por la pureza de la raza”.

2. Representatividad en el Senado. El reparto entre el Senado y el Congreso favorece el estancamiento de grupos conservadores en la Cámara Alta. Mientras el Congreso ha sufrido ya un relevo generacional, donde los legisladores menores de 40 años aprueban de forma abrumadora el aborto, en el Senado la edad media es mayor. Y también las ideas menos progresistas.

3. Gobierno de Macri. El propio presidente argentino fue el promotor del debate. Sin embargo, se ha mostrado siempre “a favor de la vida”. Algunos aseguran que fue una simple estrategia política para desviar la atención de la situación económica del país. Aunque se ha mantenido al margen, su Gobierno se ha mostrado en contra de la ley.

Entre las declaraciones más destacadas, las de la vicepresidenta, Gabriela Michetti. Aseguró que ni siquiera en casos de violación tendría que tener la mujer derecho a abortar.

4. La moral. Mientras los defensores argumentaban que se trata de un problema de salud pública, sus detractores usaban argumentos morales. Durante su campaña han asegurado que abortar “es matar” y que “se trata de salvar dos vidas”.

Con todo ello, el Senado rechazaba la ley este jueves y dejaba a Argentina en la lista de los países en los que aún está prohibido abortar de manera voluntaria.

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